miércoles, 1 de febrero de 2017

SI USTED NO CAPITULA, MONDA.

     Pedro Raúl Solórzano Peraza
Febrero de 2017

La mujer venezolana, tradicionalmente y entre otros atributos, se ha caracterizado por su hidalguía que le proviene de su corazón amplio y generoso, y por su valentía puesta a prueba desde la época de nuestra independencia de las legiones españolas. Hay innumerables ejemplos de valerosas mujeres, verdaderas heroínas que de alguna manera participaron en las luchas independentistas, unas más conocidas que otras, pero todas dispuestas a arriesgarlo todo por la causa patriótica. Una de esas mujeres fue la zuliana Ana María Campos.

En las postrimerías de la lucha armada por nuestra emancipación, por allá por el año 1823, cuando se fraguaba la Batalla Naval del Lago de Maracaibo como sello a la reafirmación de la independencia de Venezuela, era mariscal de campo en las líneas españolas Francisco Tomás Morales, jefe de la campaña de occidente y último en ocupar el cargo de Capitán General de Venezuela. En ese entonces insurge Ana María Campos, una joven natural de Los Puertos de Altagracia que andaba en sus veinte años y quien en sus reuniones clandestinas en Maracaibo, haciendo referencia a Morales, decía: “si usted no capitula, monda”; queriendo significar para la época que si no capitulaba tendría que enfrentarse a las consecuencias. Esto llegó a oídos de Morales quien le solicitó a la joven que se retractara y, ante la negativa de ella, fue azotada públicamente causándole daño tan profundo que a los pocos años murió, pero no sin antes ver la victoria patriota y la rendición de Morales, su verdugo.

En la actualidad, se puede decir que en Venezuela tenemos un enfrentamiento en el cual la mayoría de la población persigue la independencia del yugo de un régimen autoritario que cada día infringe lo dispuesto en la Constitución, que como se expresa en su Artículo 7: “...es la norma suprema y el fundamento del ordenamiento jurídico. Todas las personas y los órganos que ejercen el Poder Público están sujetos a esta Constitución”.

Ese enfrentamiento, motivado por la violación de la Constitución por parte del Presidente de la República ha llevado a que la Asamblea Nacional, cuyos diputados son elegidos por votación universal, directa, personalizada y secreta, en uso de sus atribuciones contempladas en el artículo 233 de la Constitución haya declarado el 9 de enero de este año 2017, el “abandono del cargo por parte del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela”. Esa declaración de la AN conlleva a que se produzca lo que se denomina “falta absoluta del Presidente electo”, y por lo tanto, tal como lo contempla la misma Constitución, se debe proceder a realizar una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Es decir, deberíamos tener elecciones de Presidente el próximo 8 de febrero.

Por supuesto, en otra flagrante violación a la Constitución, las autoridades del Poder Ejecutivo en comandita con el Poder Judicial, hacen caso omiso de esta decisión de la AN, y el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela no se aparta del cargo que ya no le pertenece. Esta llave de los Poderes Ejecutivo y Judicial, viene cometiendo barbaridades desde la designación ilegal de magistrados para el Tribunal Supremo de Justicia y su Sala Constitucional. La primera decisión violatoria del orden constitucional fue la eliminación de los diputados electos en el estado Amazonas y, desde allì en adelante, han cometido todo tipo de atropellos, hasta el 31 de enero cuando el TSJ contraviniendo la decisión de la AN, anunció que el señor Maduro no ha abandonado el cargo. Pero el problema ha sido que la  AN, la MUD, el pueblo opositor, en la práctica, hemos aceptado esas acciones ilegales, a pesar del descontento de la población por la dramática carestía de bienes y servicios, especialmente de alimentos y medicinas.

En estos momentos, toda esta población descontenta, conjuntamente con los líderes políticos de la oposición reunificada, en lugar de solicitar “elecciones ya” cuando sabemos que no se van a realizar más elecciones en nuestro país, al menos durante mucho tiempo porque así fue decidido y ordenado al Poder Electoral, debemos unir fuerzas y dedicarnos a solicitar que el señor Maduro salga del cargo tal como lo ha declarado la AN y se pueda continuar realizando los mandatos constitucionales.

Es una campaña que debe comenzar de inmediato, para la cual queda como anillo al dedo la siguiente adaptación de la expresión de Ana María Campos: “Señor Maduro, si no capitula, monda”, que pudiera ser el lema de una jornada que concluya con la victoria de un pueblo que está agobiado por causa de un gobierno nefasto y dictatorial, a la vez que sería un mensaje a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, para que comprenda que vale màs una capitulación a tiempo que una victoria traumatizante.


Pedro Raúl Solórzano Peraza.
01 de febrero de 2017



VI.-CASO DE LA CAÑA DE AZÚCAR

CONSIDERACIONES ESPECIALES EN PROGRAMAS DE PRODUCCIÓN AGRÍCOLA

Pedro Raúl Solórzano Peraza
Febrero de 2017


VI.-CASO DE LA CAÑA DE AZÚCAR (Saccharum officinarum)

La caña de azúcar viene a ser prácticamente la única materia prima para la producción de azúcar en el país, quizás por ello tiene una gran tradición en el ambiente agrícola venezolano, donde por muchos años, ha ocupado inmensas extensiones de terreno. A todos quienes hemos tenido la fortuna de viajar por nuestro  territorio, al paso por los Valles de Aragua, por los del Río Turbio o por los valles yaracuyanos, nos ha quedado grabado en la mente los cañamelares en flor durante los meses finales del año, porque cuando los días de hacen más cortos se induce la floración de esta dulce planta, y brotan de sus tallos blanquecinas flores que cubren los campos y asemejan el resultado de una nevada pasajera. Aunque esas siembras han mermado hasta niveles muy bajos, pueden ser recuperadas en el corto y mediano plazos, para volver a florecer en estos valles de fèrtiles suelos y con productores especializados en este cultivo.

También, resultado de esa tradición, hemos desarrollado una amplia infraestructura para el procesamiento de la caña, representada por los centrales azucareros que se encuentran repartidos en casi todo el territorio nacional, desde Sucre hasta el Zulia, en Táchira lindando con la frontera colombiana, en Trujillo, y con una alta concentración de estas instalaciones en los estados centrales y en Lara, Yaracuy, Portuguesa y Barinas. Sin embargo, hoy muchas de esas instalaciones han sido expropiadas por el gobierno, están deteriorándose rápidamente por inactividad y, los que aún funcionan, trabajan por debajo de sus capacidades instaladas, debido principalmente a la falta de materia prima para procesar, motivado en gran parte al desestímulo para la siembra de este importante cultivo.

La caña de azúcar debe producirse con riego para asegurar buenos rendimientos; por lo tanto, para ampliar la superficie sembrada una opción sería la recuperación de la infraestructura de algunos sistemas de riego del país, lo cual se inició a mediados de los años noventa con la intención de otorgar a los productores organizados, la administración, operación y mantenimiento de estas grandes obras que pertenecen al estado venezolano. Esa acción no fue continuada pero puede ser reiniciada, ya que existen los proyectos para algunos sistemas de riego y lo que faltaría sería ejecutarlos. Otra opción sería, que en aquellos sitios donde el suministro de agua es limitado y se dispone de acuíferos abundantes y de buena calidad para riego, se adelanten programas para la perforación y equipamiento de pozos.

Disponiendo de suficiente superficie acondicionada para la siembra de caña de azúcar, se tienen que organizar programas de producción comercial, con la seguridad de disponer de los recursos necesarios (maquinarias y equipos agrícolas, vialidad agrícola en buenas condiciones, semillas, fertilizantes, plaguicidas, entre otros) para llevar las siembras a feliz término, incluyendo definición de precios del producto que permitan que los agricultores obtengan un margen aceptable de beneficios por su actividad, y que el producto final pueda llegar a los consumidores a un precio razonable. Paralelamente, los centrales azucareros del país deben ser recuperados y acondicionados para la molienda de esa nueva cantidad de materia prima que producirán nuestros campos.

Recordemos que:

Del sacaroso jugo de la caña
se cristalizan:
la panela, el papelón,
la morena y la blanca sacarinas
que al paladar endulzan
con su melífero sabor;
además se destilan:
el aguardiente claro
y el ambarino ron,
que a los sentidos enardecen
y, momentáneamente,
a nuestras vidas enloquecen.


Pedro Raúl Solórzano Peraza
Febrero de 2017

pedroraulsolorzanoperaza.blogspot.com



miércoles, 25 de enero de 2017


CONSIDERACIONES ESPECIALES EN PROGRAMAS DE PRODUCCIÓN AGRÍCOLA

Pedro Raúl Solórzano Peraza
Enero de 2017


V.-CASO DEL GIRASOL (Helianthus annuus).

El girasol es un cultivo muy interesante debido a que su semilla acumula un alto porcentaje de aceite comestible de excelente calidad, y el subproducto, después de la extracción del aceite, es una torta de gran utilidad en la elaboración de alimentos balanceados para animales. Siendo una semilla oleaginosa, su producción en el país vendría a contribuir en la disminución de la dependencia que tenemos de mercados externos, desde donde importamos grandes volúmenes de aceites y grasas comestibles visibles cada año.

En el país su producción ha sido cíclica durante los últimos 25 años, estando en la actualidad prácticamente en cero, especialmente este año cuando no se dispuso a tiempo de suficiente semilla certificada para enfrentar los programas planteados, en particular, en la región de los Llanos Occidentales, cuyos productores se quedaron con la tierra preparada.

Se ha promocionado por ser un cultivo de buenas perspectivas en regiones de errática precipitación, tales como algunos sectores de los Llanos Centrales, y en las sabanas orientales con suelos de baja capacidad de retención de humedad. Igualmente, se ha promocionado como segundo cultivo (salidas de aguas) en los Llanos Occidentales, todo lo cual se debe a que es una planta con un sistema radical profundo, capaz de aprovechar agua y nutrientes que escaparían a otras plantas cultivadas que tienen raíces más superficiales.

El girasol se ha estado evaluando en diversas regiones desde principios de los años setenta por parte de dos especialistas del FONAIAP, Voinea y Mazzani. Las evaluaciones comenzaron por el estado Guárico con unas variedades de origen rumano al igual que Voinea, que sembraron de amarillo las agrestes tierras en la ruta Chaguaramas-Las Mercedes del Llano. Aquello era una novedad en una región donde solo se conocía el blanco del algodonero que sembraban algunos productores con el concurso y apoyo de las empresas textileras, y para ese entonces, el alegre tono rojizo de las panículas de sorgo granífero que comenzaba a despuntar como un cultivo ideal para esa región ganadera del país. 

Posteriormente se introdujeron materiales de USA y cuando las evaluaciones se extienden a los Llanos Occidentales también se trabaja con cultivares de origen argentino y de otros lugares. Luego de varios años, en la medida que se fueron obteniendo resultados favorables, el girasol se convirtió en una opción cierta y se comenzaron siembras comerciales que en un momento superaron las 100.000 ha anuales.

Especialmente el estado Portuguesa se convirtió en el principal productor de este grano oleaginoso, en parte porque las condiciones de sus ciclos Norte-Verano son muy favorables por existir humedad edáfica suficiente cuando la planta de girasol la requiere en sus etapas de rápido crecimiento, un ambiente poco propicio para enfermedades foliares y la presencia de una etapa seca para el momento de la maduración del grano y la recolección, lo cual es muy conveniente. Quizás esta región del país sea la mejor para este cultivo, aunque no hay que descuidar otras donde se pueda cultivar girasol con bastante éxito.

En esos ciclos denominados Norte-Verano, el girasol se siembra como segundo cultivo o cultivo complementario. Esto significa que después del cultivo principal que ocupa el primer pico de las lluvias, el cual puede ser maíz o arroz, se viene la siembra de girasol. En estas condiciones, este segundo cultivo puede aprovechar el efecto residual de los fertilizantes fosfáticos y potásicos aplicados al cultivo principal, disminuyendo los costos de producción por concepto de fertilizantes. Esta actividad permite utilizar los suelos durante todo el año, lo cual debe ser compensado con algunas prácticas especiales para evitar el deterioro de este especial recurso natural.

Basados sobre todo ese conocimiento que se tiene del cultivo, y la necesidad de producir fuentes de aceites comestibles en el país, es perentorio, apremiante, promover la siembra comercial de girasol en aquellos sistemas suelo-clima donde se tienen experiencias favorables, pero al mismo tiempo mantener una evaluación permanente de los cultivares que pudieran tener buen comportamiento en esos sistemas y de todas aquellas prácticas agronómicas que puedan mejorar la productividad del cultivo. Paralelamente, organizar un flujo suficiente y oportuno de los insumos requeridos para que las siembras puedan llegar a un final satisfactorio, con buenos rendimientos y  productos de elevada calidad.

 

Pedro Raúl Solórzano Peraza
Enero de 2017


pedroraulsolorzanoperaza.blogspot.com





lunes, 16 de enero de 2017

IV.-CASO DE LA SOYA

CONSIDERACIONES ESPECIALES EN PROGRAMAS DE PRODUCCIÓN AGRÍCOLA

Pedro Raúl Solórzano Peraza
Enero de 2017


IV.-CASO DE LA SOYA (Glysine max).

La soya es una planta muy especial, que debería ocupar un sitio importante en la agricultura de todo país que ofrezca condiciones naturales favorables para su crecimiento. Pertenece a la familia de las leguminosas (hoy fabáceas) por lo que es capaz de ser infectada por bacterias (rizobios) que establecen una simbiosis en sus raíces y fijar nitrógeno atmosférico para su nutrición, lo que la convierte en una planta ideal para rotación de cultivos, particularmente con especies gramíneas.

El grano de soya tiene un elevado valor nutritivo por su contenido de proteína que es alrededor de 35% con un balanceado contenido de aminoácidos, y por su contenido de aceite que es aproximadamente 17-20% con excelentes características. Como concentrado proteico, el cual se obtiene luego de extraerle el aceite al grano, se utiliza en raciones para alimentos balanceados para animales y en el enriquecimiento de variados productos destinados a la alimentación humana. Por esas razones, en muchos países del mundo la soya ha sido incluida directa o indirectamente en la dieta diaria y, como cultivo, ha sido permanentemente el centro de vastos programas de investigación y promoción para tratar de incrementar su producción y productividad.

En Venezuela, ese interés por la soya, ha permitido que conozcamos las prácticas agronómicas generales para su producción en nuestras condiciones y hasta se han desarrollado variedades adaptadas a nuestras principales áreas agrícolas. Con esa información y con la contribución de la introducción de variedades de otros países, en la actualidad desde Brasil, se han realizado siembras comerciales exitosas desde el año 1967. A pesar de ello, nuestras necesidades actuales de soya que superan el millón de toneladas al año, se cubren prácticamente con importaciones en forma de harina, de aceite y muy poco como grano entero. Ese requerimiento equivale a sembrar por lo menos 500.000 hectáreas con soya, las cuales están esperando en nuestros campos para ser cultivadas.

Definitivamente, hay que insistir con la soya. Actualmente existe un movimiento entre productores de diferentes regiones del país, pero principalmente en los Llanos Occidentales (Turén, Portuguesa), que ha sido llamado “La Ruta de la Soya”, aparentemente con resultados comerciales favorables, en una parte del país que cuarenta años atrás fue descartada porque el clima era desfavorable para la producción de soya y, hoy en día, con los nuevos avances tecnológicos, con nuevos genotipos, parece que tiene grandes probabilidades de éxito.

En los Llanos Occidentales la soya puede ocupar un lugar como segundo cultivo aprovechando lo que se conoce como ciclo de lluvias de nortes y, servir a la vez, como un excelente cultivo de rotación con los cereales que ocupan el ciclo de lluvias principal. Además de las ventajas para rotación de cultivos por ser una especie con hábitos de desarrollo radical muy diferente a las gramíneas, por su capacidad para fijar nitrógeno atmosférico que ayuda a enriquecer el suelo en este nutriente para las siembras subsiguientes y por tolerar y requerir un abanico de plaguicidas diferentes especialmente en lo que se refiere a combate de malezas, sus costos directos de producción se reducen mucho al poder utilizar la residualidad de los fertilizantes aplicados al cereal precedente y no requerir aplicación de fertilizantes nitrogenados si se realiza una buena inoculación de las semillas. De esta manera, el punto de equilibrio del rendimiento se puede lograr a valores relativamente bajos.

Con el renacer de los Llanos Occidentales como opción para el cultivo de la soya en Venezuela, se debe estimular que continúen estos programas comerciales, pero también es necesario realizar investigaciones para perfeccionar lo referente a las fechas de siembra, variedades, densidad de siembra, evaluación de desecantes para lograr maduración uniforme y momentos adecuados para la recolección del grano, efecto residual de los fertilizantes aplicados al cultivo principal, efecto de plaguicidas sobre la efectividad de los inoculantes, y otras interrogantes que puedan surgir para buscarle solución y lograr que este granero de Venezuela también incluya a la soya como producto importante.

En lo que pudiéramos considerar las zonas tradicionales para la siembra de soya, en las sabanas orientales de Monagas y Anzoátegui, y en el estado Guárico, se deben promover programas comerciales pero a la vez, insistir en limitar las siembras en el tiempo para que el cultivo aproveche al máximo el ciclo de lluvias y se puedan esperar buenos rendimientos. Hay que eliminar las siembras tardías que lo que han causado es el fracaso de los programas de soya en la región. Así mismo, ampliar, previa evaluaciones de campo, el número de genotipos que se puedan utilizar exitosamente en las siembras comerciales.

Si se van a explorar nuevas regiones y se logra determinar que los programas de siembras comerciales son factibles, hay que tener presente que se requiere una infraestructura que permita una pronta recepción y acondicionamiento de los granos de soya, los cuales se pueden deteriorar con facilidad si su humedad es superior a 12 %.

Recordemos que en Venezuela se necesita sembrar al menos 500.000 hectáreas con soya, para sustituir las importaciones de este maravilloso grano.


Pedro Raúl Solórzano Peraza
Enero de 2017

pedroraulsolorzanoperaza.blogspot.com




martes, 13 de diciembre de 2016

III.-CASO DEL SORGO GRANÍFERO


CONSIDERACIONES ESPECIALES EN PROGRAMAS DE PRODUCCIÓN AGRÍCOLA

Pedro Raúl Solórzano Peraza
Diciembre de 2016

 

III.-CASO DEL SORGO GRANÍFERO (Sorghum bicolor)


Durante las décadas de los años setenta y ochenta, el sorgo granífero se estableció en Venezuela con una expansión vertiginosa, especialmente en los llanos guariqueños, de paisajes ondulados y agrestes, donde existía una ganadería trashumante debido a los períodos tan secos que caracterizan el “verano” en esta región del país, que obligaban a la movilización de los rebaños hacia los llanos del sur buscando pasto verde y agua para esos animales, así como también obligaban a la venta de animales fuera de edad y de bajo peso, por no tener facilidades para su alimentación.

En esa época, se demostró la facilidad para producir este grano forrajero y sus ventajas para convivir con la ganadería bovina de esas llanuras, se expandió luego a otras regiones, logrando uno de los índices de crecimiento interanual más elevado en toda la historia de nuestra producción agrícola. El cultivo de sorgo granífero llegó a cubrir cientos de miles de hectáreas, pero hoy su producción se ha estancado y trata de sobrevivir en unas 200.000 hectáreas distribuidas en algunas regiones del país. Por eso, y por la necesidad que tiene el país de producir granos forrajeros para la industria de alimentos balanceados para animales, es necesario promover programas de producción comercial con este cultivo.

El sorgo granífero es un cultivo industrial, pues su grano, el cual es su principal producto, se utiliza en grandes proporciones como fuente energética en la elaboración de alimentos balanceados para animales, por lo que se considera un grano forrajero. Por otro lado, luego de la cosecha del grano hay un forraje remanente como producto secundario, que puede ser utilizado directamente por el ganado en pastoreo o puede
ser henificado, por lo que este cultivo debe ser el mejor aliado de los ganaderos. Como todo cultivo industrial de uso masivo, es totalmente mecanizado.

La rusticidad de esta planta le confiere grandes probabilidades de ampliar su superficie de siembra sin competir por espacios con otros cultivos más exigentes como el maíz. Durante muchos años hemos tenido un déficit elevado de granos forrajeros que en el pasado se cubrió con la importación de trigo de segunda (US Nº2) y luego de sorgo, y que en la actualidad se cubre con la importación de maíz amarillo. Quiere decir, que existe en el país una gran oportunidad para que este cultivo crezca considerablemente y pase a disminuir la brecha que hay entre la demanda y el suministro de material energético para la alimentación animal.

Una de las razones del estancamiento en la producción nacional de sorgo granífero obedece a que su precio ha sido tradicionalmente muy inferior al del maíz amarillo, y los pocos productores que se mantienen sembrando sorgo es porque las condiciones de sus fincas no permiten una siembra segura de maíz, o porque son ante todo ganaderos con la imperiosa necesidad de disponer del forraje que produce el sorgo. Debido a esto se considera necesario que se revisen los precios del grano de sorgo, que lo hagan competitivo en el mercado nacional, lo cual serviría de estímulo para que los agricultores lo seleccionen en sus planificaciones.  

En Venezuela tenemos muchos recursos naturales con aptitud para la producción de sorgo granífero. Se puede decir que haciendo abstracción de otros aspectos, con excepción de las zonas montañosas y aquellas que se inundan o aguachinan por períodos prolongados, todas aquellas áreas con suelos de texturas medias a pesadas y al menos 400 mm de lluvia concentrada en 4 meses, son potencialmente aptas para la producción de sorgo granífero. Suelos de texturas livianas, incluyendo franco arenosos y areno francosos, deben estar ubicados en áreas con regímenes de lluvia de al menos 600 mm concentrados y bien distribuidos en 4 meses, para ser considerados para la producción de sorgo. Estas condiciones predominan en Guárico y las mesas de Anzoátegui y Monagas. No se puede olvidar el inmenso recurso que existe en los Llanos Occidentales, donde se ha demostrado que el sorgo es una verdadera opción para la siembra del período de norte-verano y que solo en Portuguesa en el año 2003 se llegó a sembrar más de 100.000 ha con rendimientos muy aceptables y costos de producción relativamente bajos.

Quiere decir, que tenemos sistemas suelo-clima donde el cultivo del sorgo granífero tiene altísimas probabilidades de éxito y en los cuales otros cultivos pudieran conducir al fracaso de la actividad agrícola. En esos sistemas se debe promover la siembra de programas de sorgo granífero que contribuyan con la suplencia de granos para la industria de alimentos balanceados, base de la alimentación para producir pollos, huevos y cerdos; y que con su forraje remanente luego de la recolección del grano contribuyan con la alimentación de la ganadería bovina, especialmente de carne.

Es evidente el gran potencial de recursos naturales que hay en el país para incrementar sustancialmente la producción de sorgo y contribuir directamente al autoabastecimiento nacional de granos forrajeros, e indirectamente, a la producción de carne, huevos y leche.



Pedro Raúl Solórzano Peraza
Diciembre de 2016

pedroraulsolorzanoperaza.blogspot.com


lunes, 12 de diciembre de 2016

REUNIFICACIÓN

Pedro Raúl Solórzano Peraza
Diciembre de 2016

Venezuela, desde que se convirtió en República, hoy ofrece las peores condiciones de vida a sus ciudadanos. Es una situación de descomposición en lo social, en lo moral, en lo político y en lo económico, que ha venido creciendo progresivamente durante todos los  años de este siglo, y tan desfavorable condición ha sido la obra de un pequeño grupo de personas, cuya estrategia fundamental ha sido dividir a la población.

Durante estos años del siglo XXI, el gobierno, sembrando la desunión en los ciudadanos, ha logrado innumerables victorias políticas que lo han conducido a consolidarse en el poder, de tal manera que hasta cualquier habitante del mundo puede ocupar la Presidencia de la República. También lo han conducido a que puedan apropiarse indebidamente de la mayor parte de la riqueza de nuestro petróleo, para con ella, ir a engrosar las cuentas mil millonarias de los más astutos personeros del régimen; le han permitido además que la impunidad alimente el desprecio por la vida batiendo marcas mundiales de número de asesinatos y otros delitos cometidos por las bandas de malandros que ellos mismos promueven y protegen.

Han logrado victorias con las que han podido burlarse de la Constitución, cuyos ejemplos más dramáticos provienen desde el Poder Electoral manejando a su antojo y con rectores vencidos las ocasiones y procesos electorales que demanda el país; desde el Poder Judicial compuesto, desde el Tribunal Supremo de Justicia hacia abajo, por personas incompetentes que no cumplen los requisitos para merecer estar en esas posiciones quienes, entre otras cosas, se han apoderado arbitrariamente de funciones ajenas a su despacho e injustamente han enviado a la cárcel a cientos de personas; y desde el Poder Ejecutivo, cuya cabeza es una persona que ha sido incapaz de mostrar su partida de nacimiento y que además no posee ninguna cualidad de ascendencia para gobernar a nuestro pueblo.

Por su lado, los movimientos opositores al gobierno han logrado unas pocas victorias políticas, pero la gran victoria ocurrió el 6 de diciembre del año pasado cuando se logró formar un Poder Legislativo con dos terceras partes de sus diputados perteneciendo a lo que se denominó Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Esta fue una victoria de una unidad, en aquel momento indestructible, que contó además con el apoyo de un pueblo cansado de tanta miseria y que luego de ese triunfo, se recreó con las expectativas de un futuro promisorio.

Casi un año después  de aquella maravillosa y esperanzadora victoria, el apoyo popular a esa unidad ha comenzado a enfriarse y a perderse la confianza en los dirigentes políticos de la oposición, debido a lo que se percibe como falta de resultados satisfactorios de su gestión. No se aprovechó ese apoyo popular para evitar tantas disposiciones arbitrarias del TSJ que han evitado que hasta ahora,  aquella AN opositora pueda cumplir con sus responsabilidades constitucionales. Sin embargo, parece ser que esas actitudes, aparentemente pasivas de nuestros dirigentes, son en buena medida justificables por las consecuencias dramáticas y dolorosas que para el pueblo venezolano pudieran causar acciones más precipitadas y agresivas.

¿Se le debe otorgar un voto de confianza a nuestros líderes opositores? La respuesta debe ser SÍ, pero al mismo tiempo pedirles más acción, evitar confrontaciones internas, no ocultar los logros o derrotas resultantes de sus acciones, eliminar aquellos voceros cuestionados por acciones contrarias al espíritu del movimiento opositor, renovar algunos cuadros de la organización si lo considerasen conveniente.

Paralelamente, los ciudadanos que queremos un cambio en la conducción del país debemos unirnos, pero más necesario aún es que los movimientos políticos de oposición se mantengan como un solo bloque, sólido, sin fisuras, para enfrentar este régimen que cada día incrementa la ruina de Venezuela. Debemos reunificarnos, que no es más que unir de nuevo una colectividad que en algún momento constituyó una unidad.

Unir a Primero Justicia, Voluntad Popular, Acción Democrática, Un Nuevo Tiempo, Vente Venezuela y los demás partidos y movimientos políticos que hacen vida en la oposición venezolana, no puede ser más difícil que lo logrado por nuestros héroes libertadores del siglo XIX cuando se unieron los ejércitos de líderes tan diferentes como Páez, Urdaneta y Bolívar, para enfrentar al poderoso ejército español y lograr nuestra independencia de ese yugo secular. Nuestros actuales luchadores políticos, que intentan liderar esta nueva emancipación de Venezuela, deben recordar que si bien Bolívar fue investido como El Libertador, hubo otros cientos de combatientes que también han sido investidos y respetados como héroes de aquella prolongada guerra. Si logramos el objetivo de consolidar un nuevo y fructífero gobierno para nuestra patria, todos serán igualmente héroes de esta nueva gesta libertaria.


Pedro Raúl Solórzano Peraza
Diciembre de 2016

pedroraulsolorzanoperaza.blogspot.com


miércoles, 23 de noviembre de 2016

II.-CASO DEL MAIZ

CONSIDERACIONES ESPECIALES EN PROGRAMAS DE PRODUCCIÓN AGRÍCOLA

Pedro Raúl Solórzano Peraza
Noviembre de 2016


II.-CASO DEL MAIZ (Zea mayz).

El maíz es el cultivo más popular en el país, se puede decir que conocido por todos los agricultores y también por todos los consumidores, quienes a diario reclaman la arepa en sus comidas y en la actualidad luchan por conseguir aceite de maíz para cocinar y aderezar platos de la comida criolla, además de la cantidad de otros usos de este cereal. A pesar de esta popularidad y tradición, ya que ha sido una planta clave desde la época de las civilizaciones precolombinas de América Central y la zona del Mar Caribe, en Venezuela tenemos un marcado déficit en su suministro tanto para consumo humano directo (maíz blanco) como para uso forrajero (maíz amarillo).

Su producción se realiza prácticamente en todas nuestras regiones agrícolas, siendo los principales productores el estado Guárico en su sector centro-oriental; los estados de los Llanos Occidentales Portuguesa, Barinas, Cojedes; Yaracuy y los estados orientales Anzoátegui, Monagas y Bolívar. La producción es básicamente de secano mientras que la producción de semilla híbrida certificada de maíz se realiza con riego. Un alto porcentaje del maíz que se produce en Venezuela es blanco y destinado en su mayoría a la industria de harina precocida para alimentación humana; sin embargo, en la actualidad la producción de maíz amarillo que se utiliza en la elaboración de alimentos balanceados para animales, está tratando de superar la de maíz blanco debido a que existen genotipos de mayor capacidad de rendimiento y la relación costo/beneficio para el agricultor es más favorable en el caso del maíz amarillo.

La producción de harina precocida implica la extracción de la mayor parte del aceite del grano de maíz, por lo que paralelamente se producen en la industria unas 20.000 a 30.000 toneladas de aceite de maíz para consumo humano derivadas del procesamiento de unas 800.000 a 1.000.000 de toneladas de maíz al año, por lo que irónicamente, el maíz sin ser una oleaginosa se convierte en uno de nuestros principales cultivos suplidores de aceite vegetal. Casualmente, en estos días recientes, una de las noticias más frecuente es la falta de materia prima para esta industria, lo cual motivó al Dr. Pedro Piñate a escribir un artículo titulado “La arepa cuadrada”, que en lenguaje coloquial significa la ausencia de la arepa en las mesas venezolanas.

El maíz, además de ser el cultivo más  popular en el campo venezolano y en muchas partes del mundo, es quizás la especie vegetal en la cual se ha realizado el mayor número de investigaciones, con resultados que han permitido establecer un patrón tecnológico para su producción, adaptado a las diferentes regiones de nuestro territorio. Pero como permanentemente aparecen nuevas plagas y enfermedades, nuevos problemas de combate de malezas, nuevos sistemas suelo-clima que se incorporan a la producción de maíz y que tienen que ser cabalmente conocidos para poder aplicar el mejor manejo posible, como cada día llegan al mercado nuevos cultivares que tienen que ser evaluados en los diferentes sistemas suelo-clima para ajustar el patrón tecnológico para su producción, la investigación en este cultivo no puede detenerse. Los resultados de estas investigaciones permitirían mantener los programas de producción comercial con el mejor manejo para cada una de las regiones productoras.

Debido a la competencia existente entre producir maíz blanco o amarillo, es fundamental definir y aplicar políticas que motiven a  los agricultores a sembrar maíz blanco hasta cubrir nuestros requerimientos anuales, ya que por el mayor potencial de rendimiento y amplitud en la gama de cultivares ofrecidos de maíz amarillo, los productores tienen un justificado sesgo hacia su producción. Esto es muy importante en la programación de las siembras comerciales de maíz, ya que el grano blanco no tiene sustituto en la mesa venezolana, mientras que el amarillo puede combinarse o compensarse con otros granos forrajeros, como por ejemplo, el sorgo granífero.

Finalmente, para ir disminuyendo las importaciones de maíz, tanto blanco como amarillo, ya que históricamente hemos tenido déficit del primero para la industria de harina precocida y de amarillo para la industria de alimentos balanceados para animales, es preciso que con suficiente anticipación, se promuevan y organicen programas de producción comercial de este cereal, asegurando a los productores el suministro oportuno de todos los insumos que se requieren para el mejor manejo del cultivo, en especial semillas de los cultivares de mejor comportamiento en cada sistema suelo-clima del país.


Pedro Raúl Solórzano Peraza
Noviembre de 2016

pedroraulsolorzanoperaza.blogspot.com