martes, 30 de marzo de 2021

Johan Santana y el Hall of Fame de la MLB

 

Johan Santana Araque ha sido un jugador de béisbol, venezolano, nacido en la población de Tovar, estado Mérida, el 13 de marzo de 1979, o sea que recientemente llegó a los 42 años de edad. Es un hombre joven pero limitado para practicar este deporte, retirándose de la MLB en el 2012 debido a lesiones que le impidieron mantener su calidad, aunque anduvo por las ligas menores hasta el año 2015.

 

Johan ha sido, hasta ahora, el mejor lanzador venezolano y en la MLB fue el mejor al menos durante el período 2004-2008, acumulando una buena cantidad de distinciones a lo largo de su carrera que en la MLB se extendió por trece años, desde la temporada del 2000 hasta la temporada del 2012. Sus números fueron los siguientes:

 

-Record: 139 partidos ganados y 78 perdidos, una relación G/P = 1,78

-Efectividad: 3,20

-Innings lanzados: 2025

-Ponches: 1988, ponches por inning lanzado P/I = 0,98

-WHIP: 1,13

 

Comparando esas estadísticas con otros grandes lanzadores de la historia reciente de la MLB, como Sandy Koufak, Bob Gibson, Tom Seaver y Greg Maddux, todos miembros del HOF, nos encontramos con lo siguiente:

 

1.-Solo Sandy Koufak supera a Johan de la relación G/P con 1,89, los demás en el mismo orden tuvieron una relación de G/P de 1,44-1,52 y 1,28 para Maddux.

 

2.-En efectividad es superado por esos otros cuatro extraordinarios lanzadores, cuya efectividad va desde 2,76 para Koufak hasta 3,16 para Maddux, muy próxima a la efectividad de Johan que fue 3,20.

 

3.-Johan es el que tiene menor cantidad de innings lanzados debido a que su carrera fue la más breve entre estos lanzadores considerados. El más cercano es Koufak con 2324 entradas lanzadas.

 

4.-De nuevo, Sandy Koufak es el único que supera a Santana en la relación ponches por inning lanzado con 1,03, escasamente mejor que el 0,98 de Johan. Las demás relaciones son 0,80 para Gibson, 0,76 para Seaver y 0,67 para Maddux.

 

5.-El WHIP de Santana es tercero entre estos lanzadores luego del 1,11 de Koufak y el 1,12 de Seaver, superando con su 1,13 al 1,19 de Gibson y al 1,14 de Maddux.

 

Las máximas distinciones que puede lograr un lanzador en la MLB son el Premio Cy Young (CY) y la triple corona (TC). El CY es otorgado por la opinión de un jurado, mientras que la TC es un logro personal cuantitativo al quedar primero en una misma temporada en partidos ganados, efectividad y ponches. Ambos galardones se obtienen tanto en la Liga Nacional (LN) como en la Liga Americana (LA) en cada temporada.

 

Johan Santana obtuvo el CY en dos oportunidades, en los años 2004 y 2006 por decisión unánime del jurado, y ganó la TC de la LA en el año 2006 con 19 partidos ganados, efectividad de 2,77 y 245 ponches propinados. Este es un galardón difícil de obtener, y como referencia solo ha habido 15 triple coronados en toda la historia de la Liga Americana.

 

Otro logro personal de Santana en la MLB fue lanzar un partido sin hits ni carreras el primero de junio de 2012, popularmente indicado como un No Hit No Run, o No Hitter, y en la oportunidad que Johan lo hizo los fanáticos de los Mets de Nueva York lo identificaron como No Han. Esta hazaña la realizó Santana con el equipo de los Mets de Nueva York, con la particularidad de haber sido el primer No Hit No Run de este equipo en 50 años de franquicia.

 

En su carrera en la MLB, Johan Santana estuvo activo con los Mellizos de Minnesota desde el año 2000 hasta el 2007 y con los Mets de Nueva York desde el 2008 hasta el 2012. Durante esos años, además de los records y distinciones ya señaladas, fue líder en juegos ganados en la LA en 2006; fue líder en efectividad en la LA los años 2004 y 2006, y líder en efectividad en la LN el 2008; fue el Jugador del Año en la LA el año 2006; fue seleccionado en cuatro oportunidades al Juego de las Estrellas en los años 2005, 2006, 2007 y 2009; y fue exaltado al Hall of Fame de los Mellizos de Minnesota en el 2018.

 

Al ver este palmarés de Johan Santana pensamos que es incomprensible que haya estado tan alejado del Hall of Fame de la MLB.

sábado, 27 de marzo de 2021

Obstáculos ocultos en la agricultura venezolana

 La agricultura venezolana, para poder mantenerse y evolucionar, permanentemente ha tenido que luchar contra muy variados obstáculos. Recuerdo desde los años sesenta, cuando me inicié en el mundo del agro culminando mis estudios de agronomía y posiblemente hasta hoy, que los productores han tenido serios problemas para vender sus cosechas de cereales y otros rubros a las industrias procesadoras. Se prefería importar y favorecer con sistemas impositivos las materias primas, y alimentos en general, producidos en el extranjero, porque en las arcas de la nación se atiborraban las divisas provenientes del petróleo. Popularmente esto se ha identificado como agricultura de puertos. Hemos estado enfermos, nos hemos contagiado con la enfermedad holandesa derivada de nuestra economía rentista basada en la exportación petrolera. En algunos momentos esto se manejó contingentando las importaciones para favorecer la venta de los productos nacionales. Esta política fue seriamente criticada por algunos economistas, pero funcionó aunque también fue muy fugaz.

 

Quizás desde los años ochenta en adelante, la infraestructura de apoyo a la agricultura ha venido deteriorándose, y como ejemplo podemos citar el caso de los sistemas de riego. En lo personal opino que quizás el obstáculo más limitante es la inseguridad personal y jurídica que perturba el comportamiento de los productores, y limita sus inversiones para mejorar la producción y la productividad. Más recientemente se menciona la escasez y obsolescencia de maquinaria e implementos agrícolas, y como noticia que rompe el celofán en las redes, un tremendo obstáculo es la falta casi absoluta de combustible, de diésel para la operación de la maquinaria y de otros equipos requeridos en las unidades de producción.

 

Desde el año 2010, con la expoliación de la empresa Agroisleña, C.A., la falta de un suministro variado, suficiente y oportuno de los insumos agrícolas básicos, se ha convertido en uno de los mayores obstáculos que tiene nuestra agricultura. Posiblemente, esta complicación para adquirir los insumos básicos ha traído como consecuencia la aparición de diversos obstáculos ocultos para la agricultura nacional. Son ocultos porque se establecen y manejan a la sombra de la ilegalidad. Un ejemplo de esto ha sido la venta de semillas de pobre calidad, no solo en su pureza y vigor, sino en su identificación fraudulenta. En mis vivencias estudiantiles, el profesor de olericultura mencionaba que las semillas deben ser “verdaderas al nombre”, en lo cual hacía mucho énfasis para las semillas de hortalizas. Por supuesto, esto se refería a que la semilla tenía que ser del genotipo correspondiente a su identificación. En años recientes, posteriormente al uso de algunas semillas de diversos cultivos, se ha detectado que no correspondían al genotipo identificado en las etiquetas, e incluso se ha llegado a vender variedades por híbridos.

 

Insecticidas y herbicidas también han sido, en algunas oportunidades, obstáculos ocultos, ya que se han adulterado diluyéndolos o mezclándolos con otras sustancias, y por supuesto han perdido su capacidad para combatir insectos plaga y malezas. Algunas conclusiones por el uso de estos productos, son referidas a que tanto los insectos como las malas hierbas han desarrollado resistencia a los ingredientes activos de dichos plaguicidas, desprestigíandolos.

 

Actualmente ha aparecido otro obstáculo oculto, con la distribución en diversas regiones agrícolas del país de fertilizantes que aparentemente no tienen la calidad  química indicada en la etiqueta, ni tienen la calidad física de la resistencia de sus gránulos. Esto se ha estado detectando por las quejas de algunos productores, quienes se sorprenden porque los rendimientos logrados en sus cosechas están muy por debajo de lo esperado, y por los problemas que se han presentado en el manejo de estos productos por disgregación de los gránulos y su apelmazamiento en los equipos de abonamiento. Por supuesto, si la concentración de nutrientes de productos de este tipo es mucho menor que lo indicado en la etiqueta, el agricultor está aplicando dosis inferiores a las requeridas y, consecuentemente, la calidad de su cosecha y los rendimientos van a ser muy pobres.

 

Estos obstáculos ocultos y la piratería que se realiza con ellos, se pueden evitar si el productor se dirige a distribuidores de tradición y confianza. Por supuesto, estos distribuidores tienen que esforzarse por disponer de una variada gama de insumos, en cantidad suficiente y de manera oportuna para que el productor los pueda utilizar en los momentos mejor indicados. Recordemos que toda práctica agrícola, para que sea eficiente, tiene que ser aplicada oportunamente.

 

Pedro Raúl Solórzano Peraza

Marzo de 2021.

miércoles, 3 de marzo de 2021

¿Por qué el combate contra los fertilizantes químicos?

 

Thomas Robert Malthus (1776-1834), escribió: “Ensayo sobre el principio de la población”, en el cual afirma que la población tiende a crecer en progresión geométrica, mientras que los alimentos solo aumentan en progresión aritmética, por lo que la población se encuentra siempre limitada por los medios de subsistencia. Además escribió: “Un hombre que nace en un mundo ya ocupado, si sus padres no pueden alimentarlo y si la sociedad no necesita su trabajo, no tiene ningún derecho a reclamar ni la más pequeña porción de alimento (de hecho, ese hombre sobra). En el gran banquete de la naturaleza no se le ha reservado ningún cubierto. La naturaleza le ordena irse y no tarda mucho en cumplir su amenaza”.

 

Algo más de un siglo después de la muerte de Malthus, aparecen los primeros trabajos de Norman Ernest Borlaug (1914-2009), un ingeniero agrónomo estadounidense considerado el padre de la agricultura moderna y de la Revolución Verde, y llamado por otros como “el hombre que salvó mil millones de vidas”. Los trabajos de Borlaug y su equipo, consistieron básicamente en el mejoramiento genético de especies de trigo, maíz y arroz, para producir cultivares más resistentes a climas extremos y a plagas; además del uso de maquinarias y equipos agrícolas, y la aplicación de fertilizantes, plaguicidas y riego. En conclusión, entre 1940 y 1984, la producción mundial de granos aumentó en 250%.

 

La Revolución Verde ha sido una respuesta contundente a la teoría de Malthus, y en lugar de buscar una solución al desabastecimiento de alimentos por la vía del control de la natalidad, se busca la vía de producir mayor cantidad de alimentos por unidad de superficie, para poder saciar las necesidades de una población en crecimiento. Pero a pesar de estos avances, comienzan a aparecer movimientos que luchan por la disminución del uso de agroquímicos, incluyendo los fertilizantes, y a criticar la Revolución Verde desde los puntos de vista ecológico, económico, cultural y nutricional.

 

Hemos llegado al siglo XXI y siguen surgiendo grupos, organizaciones o personas que combaten el uso de fertilizantes químicos en la agricultura, llegando incluso a indicar que no se debe aplicar estos fertilizantes a los cultivos porque se está matando al suelo. Peor trato están recibiendo los plaguicidas y los organismos genéticamente modificados (OGM) considerados como una amenaza para la vida en el planeta. Toda la tecnología desarrollada para aplicar en la agricultura moderna, en la Agricultura 4, es responsable de nuevos incrementos en la productividad mundial, sin lo cual se hubiese tenido que expandir considerablemente la superficie bajo cultivo para tratar de producir suficientes alimentos para la humanidad. Podemos imaginar, como ejemplo, la destrucción de los territorios amazónicos que aun se conservan para incorporarlos a la agricultura, y el tremendo daño ecológico que esto representaría, si no se está permanentemente mejorando la productividad de los cultivos.

 

Los fertilizantes químicos son en general productos naturales o derivados de productos naturales, que existen en yacimientos donde se han acumulado bajo la forma de diversos minerales, de allí se extraen y son mejorados en su concentración, en su solubilidad y en el tamaño de partículas hasta llegar a la nanotecnología, para mejorar el aprovechamiento de sus nutrientes por parte de las plantas. Todos esos nutrientes que se aplican en los fertilizantes, con excepción del nitrógeno, existen en los suelos provenientes de la meteorización y descomposición  de rocas y minerales presentes en la corteza terrestre, pero en la mayoría de los casos, en cantidades insuficientes para cubrir los requerimientos de cultivares con elevado potencial de rendimiento, por lo que se deben aplicar con los fertilizantes. El nitrógeno se fija industrialmente del aire, igual que lo fijan biológicamente los diazótrofos presentes en los suelos. Entonces, los suelos deben ser fertilizados utilizando todos los recursos disponibles para cada sistema suelo-planta-clima.

 

Una eficiente y racional fertilización se obtiene conjugando todas las opciones disponibles, como son:

 

-Fertilización edáfica convencional, fertirrigación y fertilización foliar con fertilizantes químicos.

-Fertilización biológica, diazotrofía, micorrizas, PGPR, BSP.

-Uso de biofertilizantes o fertilizantes orgánicos.

 

Una eficiente y racional fertilización de los cultivos conduce a una excelente nutrición vegetal protegiendo a las plantas cultivadas de la trofobiosis y, consecuentemente, a mejores rendimientos y una favorable protección de los recursos naturales.

 

Irónicamente, Malthus ha escapado a severas críticas mientras que el Dr. Borlaug y los fertilizantes químicos que han aportado una enorme contribución para mejorar la alimentación de la humanidad, han sido fuertemente vilipendiados.

 

Pedro Raúl Solórzano Peraza

Marzo de 2021

 

pedroraulsolorzano@yahoo.com  www.pedroraulsolorzanoperaza.blogspot.com

domingo, 20 de diciembre de 2020

El deterioro ambiental y el hambre en el mundo

 

¿Cómo se puede ayudar a que el mundo se alimente mejor y se preserve el medio ambiente? Quizás culpar al cambio climático puede ser la respuesta más costosa y menos efectiva. Las Naciones Unidas, con su grupo de expertos en cambio climático, han demostrado que a nivel global no han aumentado ni las sequías ni las inundaciones. Si bien en algunas partes del planeta se experimentan más y peores sequías e inundaciones, en otras áreas ocurren menos y más suaves eventos de este tipo.

 

Algunas estrategias para combatir el calentamiento global pierden efectividad, como el caso del uso de biocombustibles para reducir la dependencia de los combustibles fósiles. La deforestación, los fertilizantes y los combustibles fósiles utilizados para producir biocombustibles contrarrestan un 90% del dióxido de carbono ahorrado. Por ejemplo, en 2013 los biocombustibles europeos utilizaron una extensión de terreno suficiente para alimentar a 100 millones de personas.

 

Las políticas climáticas desvían los recursos de medidas que reducirían el hambre en forma directa. Hay maneras efectivas de producir más alimentos que requerirían mayor inversión en investigación y desarrollo para mejorar la productividad agrícola. Estos aumentos en la productividad de los cultivos serían mayores que los daños aún en los peores escenarios de los efectos del calentamiento global, y además, habría beneficios adicionales ya que el Banco Mundial ha encontrado que el crecimiento en la productividad agrícola puede ser hasta cuatro veces más efectiva en la reducción de la pobreza que el crecimiento de la productividad en otros sectores.

 

Entonces, aumentos en la productividad agrícola contribuirían a reducir el hambre de la población mundial, a la vez que no se incrementa el daño al ambiente que pudiera contribuir al calentamiento global. Esto implica que se detendría la deforestación que rompe ecosistemas en equilibrio, se evita el deterioro de la biodiversidad, se evita afectar la fauna que habita en esas reservas naturales, y así, se lograría una amplia gama de beneficios para la humanidad.

 

Estamos llegando al 2021, y hace diez años, en el 2011, FAO planteó el objetivo de implementar el ISPA o Intensificación Sostenible de la Producción Agrícola, lo cual se define como “el incremento de la producción a partir de la misma área de tierra, al tiempo que se reducen los efectos negativos para el medio ambiente y se aumenta la contribución al capital natural y el flujo de servicios ambientales”. Para lograr ese objetivo, FAO decide utilizar el enfoque ecosistémico en la gestión agrícola, empleando insumos como tierra, agua, semillas, fertilizantes, en complemento con los procesos naturales que respaldan el crecimiento de las plantas como son polinización, depredación natural para el control biológico de insectos plaga y enfermedades dentro de sistemas de manejo integrado, y la acción de la biota del suelo que permite mejorar el acceso de las plantas a los nutrientes disueltos en la solución del suelo.

 

En el caso particular de la agricultura venezolana, debe basarse en un enfoque ecosistémico ampliando la racionalidad en el uso de los recursos, ser más eficientes en el uso de los fertilizantes químicos; aplicar fertilizantes orgánicos cuando sea posible; utilizar cultivares mejorados dando importancia a la edición genética y al uso de organismos genéticamente modificados; considerar el impacto de la epigenética sobre el comportamiento de los cultivares; multiplicar la aplicación de la fertilización biológica, especialmente con el uso de diazótrofos para la fijación de nitrógeno atmosférico y de micorrizas y microorganismos solubilizadores de fosfatos; seguir ampliando el uso de labranza reducida en las condiciones en que esta práctica ofrezca ventajas sobre la labranza convencional, para proteger los suelos e incrementar la captura de carbono; utilizar organismos capaces de controlar insectos plaga y agentes patógenos; mejorar la vida del suelo.

 

En este enfoque tienen que converger y complementarse todas las corrientes, tanto los que impulsan la agricultura orgánica y el uso de biológicos de diversa índole, como los que impulsan la agricultura intensiva de elevados insumos de origen químico. Unos reconociendo las limitaciones para el logro de elevados rendimientos de los cultivos y otros haciendo un uso muy eficiente de los insumos aplicados. Esta conjugación de factores sería un verdadero enfoque ecosistémico, que contribuiría a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) especialmente el que se refiere a “Hambre Cero”. Éste sería un verdadero ISPA.

 

Pedro Raúl Solórzano Peraza

Diciembre 2020

lunes, 14 de diciembre de 2020

De Asnoldo a Yulimar

 

Aunque el deporte venezolano en el contexto mundial no ha sido de espectacular relevancia, hay individualidades que han logrado los máximos galardones en sus respectivas actividades. Hemos tenido grandes boxeadores campeones mundiales y olímpicos; “peloteros” en las Grandes Ligas con variados records, triple coronado y Salón de la Fama; esgrimistas, nadadores y otros. En conjunto, como equipo nacional, quizás lo más celebrado han sido los triunfos en la IV Serie Mundial de Béisbol Amateur de 1941 en La Habana, y en los II Juegos Iberoamericanos de Atletismo de 1962 categoría masculino en Madrid. Pero hay una competencia de atletismo en particular que nos ha dado las únicas medallas olímpicas, es el salto triple, en la cual Asnoldo Devonish Romero en 1952 consiguió la medalla de bronce, y Yulimar Rojas Rodríguez en el 2016 obtuvo la medalla de plata.

 

Devonish tuvo una carrera breve a pesar de sus excelentes condiciones físicas y características fenotípicas para saltar. Con apenas 20 años de edad, en los Juegos Olímpicos de Helsinki-Finlandia, en el año 1952, Asnoldo obtuvo la medalla de bronce en una prueba donde el gran atleta brasileño Adhemar Ferreira da Silva se tituló campeón, manteniendo la supremacía en esta competencia. Sin embargo, da Silva se impresionó con las condiciones de Devonish y lo consideró su sucesor y próximo campeón del salto triple en el mundo.

 

Las expectativas con Devonish no se pudieron demostrar porque durante los Juegos Panamericanos de 1955 en Ciudad de México, luego de ganar medalla de plata con un salto de 16,13 metros detrás de da Silva, dejó la concentración de la delegación venezolana para asistir a las carreras de caballo en el Hipódromo de Las Américas por ser un apasionado de esta actividad. Por ello, la Federación Venezolana de Atletismo aplicó la absurda sanción de suspenderlo por un período de ocho años, eliminando los mejores años de su proyectada vida deportiva.

 

Antes de hablar de Yulimar Rojas, es conveniente saber qué es el World Athletics. Es el órgano de gobierno del atletismo a nivel mundial, y hasta 2019 era denominado International Association of Athletic Federations con las iniciales IAAF, conocida en español como Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo. Una de sus atribuciones, en conjunto con International Athletic Foundation, es otorgar cada año desde 1988, el premio Atleta del Año tanto femenino como masculino, a los atletas con el mejor desempeño en una temporada.

 

Yulimar Rojas es una joven atleta, quien desde muy temprana edad ha arrasado con todas las competencias continentales, con una gran dedicación y esfuerzo de superación constante, que la han llevado a la cúspide de los podios atléticos del mundo. Ha sido campeona mundial en varias oportunidades, tanto al aire libre como bajo techo, condición en la cual, recientemente, rompió el record mundial de salto triple con una marca de 15,43 metros. Ahora completa su palmarés transitorio con lo que quizás es el mayor reconocimiento que puede recibir un atleta a nivel mundial, “mejor atleta femenino del 2020”, según el World Athletics y International Athletic Foundation.

 

En los Juegos Olímpicos del 2016 en Río de Janeiro, Brasil, Yulimar obtuvo la medalla de plata. De esta manera, nuestras únicas medallas olímpicas en atletismo han sido en la modalidad de salto triple, desde Asnoldo Devonish en Helsinki 1952 hasta Yulimar en Río 2016.

 

 

martes, 10 de noviembre de 2020

Una nota a los fertilizantes

 

Recientemente se escucha o se lee mucha información que critica severamente al uso de fertilizantes químicos. Debemos empezar por indicar que la fertilización, práctica agrícola basada en la aplicación de sustancias que enriquecen el suelo químicamente, físicamente y biológicamente, necesita utilizar muchas veces en forma complementaria, biofertilizantes, fertilizantes químicos y microorganismos eficientes en la fertilización biológica.

 

En algunas ocasiones se debe mejorar la vida del suelo, entonces son muy útiles los biofertilizantes y la amplia gama de microorganismos que favorecen la vida del suelo. Otras veces se requiere mejorar algunas propiedades físicas como estabilidad estructural, porosidad, retención de humedad, en cuyos casos son de gran utilidad los biofertilizantes. En otras oportunidades el suelo está muy empobrecido en algunos nutrientes esenciales, tenemos cultivos con altos requerimientos nutritivos para producir abundantes cosechas y grandes superficies para cultivar, entonces los fertilizantes químicos son, hasta ahora, insustituibles.

 

Un ejemplo típico de la importancia de complementar los recursos disponibles para la fertilización de cultivos, es el caso de las leguminosas con la “fertilización nitrogenada biológica” complementada con fertilizantes químicos. Consideremos el cultivo de soya, en el cual se aplica la diazotrofía inoculando las semillas con bacterias Bradyrhizobium japonicum, capaces de fijar todo el nitrógeno que estas plantas requieren. Pero la fertilización no termina allí porque es necesario cubrir los requerimientos de los demás nutrientes esenciales. Consideremos el caso del potasio con el cual la soya produce unos 20 kg de granos por kg de K2O acumulado, por lo que para producir 3.000 kg de granos/ha debe acumular alrededor de 150 kg de K2O/ha. Pocos suelos agrícolas están en capacidad de suministrar todo ese potasio durante un ciclo de unos 120 días. Supongamos que el suelo es pobre y solo puede suministrar 30 kg de K2O/ha, entonces los otros 120 kg se pueden aplicar con 200 kg de cloruro de potasio/ha. Si intentamos aplicar por ejemplo un estiércol de bovinos, que en las mejores condiciones puede contener 2,5% de K2O, se necesitarían 4.800 kg/ha. Supongamos que se sembrarán 100 ha, se debe aplicar 480 toneladas de estiércol de bovinos. Se necesitan unas 30 gandolas para transportar el producto a la finca y varios días para su aplicación en el campo.

 

Se aprecia claramente que la fertilización nitrogenada biológica sustituye solamente al fertilizante nitrogenado, pero el resto de nutrientes se debe aplicar utilizando los fertilizantes químicos disponibles en el mercado. Ambos recursos se complementan para lograr una sana nutrición del cultivo y esperar obtener altos y favorables  rendimientos. Tengamos siempre presente que “el suelo no es otro instrumento en la producción de cultivos como son los plaguicidas, fertilizantes o tractores. Por el contrario, el suelo es un medio complejo, viviente y frágil que tiene que ser protegido y alimentado para asegurar su estabilidad y productividad a largo plazo”. Generalmente su alimentación se logra aplicando fertilizantes químicos.

 

Afortunadamente, cada día se trabaja incansablemente en la búsqueda de mejoras en todas esas fuentes de nutrientes para los suelos. Se perfecciona la simbiosis leguminosas-rizobios, se estudian nuevos diazotrofos de vida libre, se identifican micorrizas específicas para determinadas especies de plantas cultivadas, se cuantifica el efecto de bacterias solubilizadoras de fosfatos; se evalúan nuevos sistemas de compostaje, se perfecciona la producción y uso de biochar y bocashi, se descubren vías para el procesamiento de estiércol y otras fuentes de materias primas para elaborar biofertilizantes; se producen nuevas formulaciones de fertilizantes químicos, se llevan al mercado fertilizantes con liberación controlada de nutrientes y con inhibidores de la nitrificación; en fin, se trabaja arduamente para disponer de sustancias enriquecedoras de los suelos procurando el menor daño posible al ambiente en general. Todas estas opciones han evolucionado con el tiempo, y se originaron más o menos de la siguiente manera:

 

-El hombre se dio cuenta que las plantas que crecían donde se acumulaba el estiércol, eran más verdes y más grandes, y sus frutos eran más jugosos y más abundantes………..y comenzó la historia de los abonos orgánicos.

 

-El hombre se dio cuenta también, que cuando los huesos se molían y se trataban con ácido, y luego se aplicaban al suelo donde crecían las plantas, éstas eran más verdes y más grandes, y sus frutos más jugosos y más abundantes………..y comenzó la historia de los abonos fosfatados químicos.

 

-El hombre descubrió que el nitrógeno es el principal componente del aire que respiramos, que en la naturaleza existen microbios que fijan ese nitrógeno del aire al suelo para que lo utilicen las plantas. Y el hombre fue capaz de imitar a esos microbios y logró fijar el nitrógeno atmosférico, y sintetizó el amoníaco, gas maravilloso precursor de todos los fertilizantes nitrogenados y de otros compuestos…..……y comenzó la historia de los abonos nitrogenados químicos.

 

-Y se pudieron suceder revoluciones verdes, y se pudo intentar alimentar al mundo.

 

Para alimentar los suelos, y por consiguiente, para lograr suelos sanos y cosechas abundantes, se debe promover y utilizar todos los recursos posibles de una manera racional.

domingo, 18 de octubre de 2020

El Lago de Valencia, lo bueno y lo malo

 


En la región central de Venezuela, donde se ubican importantes ciudades como  Maracay y Valencia, entre la Cordillera de la Costa y la Serranía del Interior, se encuentra el Lago de Valencia, o Lago de Los Tacarigua según los aborígenes que ocupaban la región antes de la conquista por parte de los españoles, el cual es el centro receptor de las aguas de una cuenca hidrográfica endorreica, de una gran belleza natural. Este lago tiene una superficie aproximada de 350 km2 y la cuenca cubre 3.150 km2 que corresponde al 0,3% de la superficie del país.

 

El Lago de Valencia recibe, entre otros, las aguas de los ríos Aragua, Turmero, Cabriales, Güigüe, Los Guayos y Aragua, y en su interior se encuentran islas como El Burro, Burrito, El Horno, Otama, Chambergo, El Zorro y Caigüire. Tiene una longitud máxima de unos 30 km por 20 km de ancho, y una profundidad media de algo más de 20 metros, alcanzando un máximo de 39 metros. En la actualidad, los ríos que fluyen hacia el lago, que en el pasado fueron muy utilizados en agricultura, han sido convertidos en colectores de aguas servidas, lo que ha creado un problema ecológico de grandes dimensiones.

 

El efecto de los factores formadores de suelos en la depresión del lago ha generado suelos calcáreos, ricos y porosos en lo que es la llanura lacustre; rodeada por una llanura de sedimentos aluviales recientes, generadores de suelos de alto valor agrícola, predominantes en la depresión y valles adyacentes. Sin embargo, esta riqueza edáfica se ha visto disminuida por dos razones fundamentales. Una la expansión de desarrollos urbanos e industriales que crecieron en promedio 621 ha/año entre los años 1939 y 2017, y la otra, el aumento de la cota del lago que ha crecido en promedio 229 ha/año desde 1976. Como consecuencia, se estima que más del 50% de las tierras urbanizadas entre 1985 y 2017, o inundadas por el lago en el período 2000-2017, eran de alto potencial agrícola.

 

La cota de equilibrio del Lago de Valencia, definida en 1987 y decretada en 1995, es de 408 msnm. Siendo una cuenca endorreica, su equilibrio se establece en función de que la evaporación que allí ocurre compensa las entradas de aguas durante la temporada de lluvias. Eso produce una cota máxima y una cota mínima, las cuales definen en buena medida el uso del territorio de la cuenca aledaño a las aguas del lago, en especial en lo referente al establecimiento de asentamientos urbanos que debe ser contemplado en los planes de ordenamiento territorial. La cota máxima del lago ha sido alterada porque a la cuenca le han incorporado, desde la Cuenca del río Pao, 8 m3/s a partir de 1978 y cerca de otros 8 m3/s a partir de 1996. Por la naturaleza de la cuenca, esos excedentes no tienen salida y causan el incremento en la cota máxima del lago, con las terribles consecuencias que estamos viendo en estos momentos, de destrucción de varios asentamientos urbanos que incluye importantes urbanizaciones al sur de la ciudad de Maracay.

 

Lo que está ocurriendo con el aumento del nivel del lago es una tragedia para una buena cantidad de ciudadanos que están exponiendo sus vidas viviendo en esas condiciones, además de los problemas de calidad de unas aguas con elevados grados de contaminación al recibir aguas servidas tanto domésticas como industriales, sin ningún tratamiento previo que sea efectivo. En el Plan de Saneamiento 1995-2005 del MARNR, se iniciaron obras para reusar dentro de la Cuenca del Lago de Valencia aguas servidas tratadas, y para el trasvase de cierta cantidad de agua, con tratamiento terciario, hacia la Cuenca del río Guárico. Todo este plan se paralizó después de 1999, las obras parcialmente construidas están abandonadas y fuera de vigencia porque contemplaban estabilizar el nivel del lago en la cota 408 msnm. Lo sensato es que en el muy corto plazo, se deben buscar medidas para solucionar tanto la calidad del agua del lago, como para estabilizar su nivel en una cota máxima que evite las serias inundaciones que ocurren actualmente. Aparentemente, la solución para evitar los desbordes de agua pasa por evacuar las aguas excedentarias hacia cuencas vecinas.

 

Todo el lago ofrece paisajes de gran atractivo, que serían ideales para un desarrollo turístico importante. En el pasado, algunos lugareños ubicados cerca de sus orillas, construyeron pequeños muelles y embarcaderos, para pasear por estas tranquilas aguas en botes, en algún momento fue un sitio muy especial para el esparcimiento de los habitantes del lugar y de una buena cantidad de visitantes de regiones vecinas. Su cercanía a Maracay y Valencia, dos ciudades con suficiente capacidad para la atención de turistas, favorecen un desarrollo de este tipo.

 

En la Venezuela por venir se tiene que transformar el Lago de Valencia y sus alrededores en sitios donde pueda desarrollarse un programa turístico de gran alcance, lo cual debe comenzar con la ejecución de proyectos que permitan aliviar los excedentes de agua, el saneamiento de la cuenca, construcción de plantas de tratamiento de las aguas de los ríos más importantes y la regularización de la deposición de las aguas servidas tanto del uso doméstico, como del uso por la gran cantidad de industrias ubicadas en las cercanías de este atractivo espejo de agua. Luego, continuar con la infraestructura y equipamiento que permita disfrutar de paseos lacustrinos y visitas a las islas que serían adecuadamente acondicionadas para este fin.

 

Pedro Raúl Solórzano Peraza.