miércoles, 21 de septiembre de 2016

RECUPERACIÓN DE LA AGRICULTURA VENEZOLANA POSTSOCIALISMO DEL SIGLO XXI
Pedro Raúl Solórzano Peraza

V.-INSUMOS BÁSICOS PARA LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA

Además de la tierra, maquinarias y equipos, orientación profesional o asistencia técnica y los operadores y trabajadores de diferente nivel, en  agricultura se requiere de otro grupo de insumos básicos. Estos comienzan con la semilla, luego fertilizantes, herbicidas, insecticidas, fungicidas, acaricidas, nematicidas, defoliantes, reguladores del crecimiento. Todos esos productos deben estar en las fincas para ser utilizados oportunamente, pero en la actualidad, en Venezuela, tenemos una crisis muy grande en su suministro y algunas de las causas de esa crisis son las siguientes:

-Expoliación de Agroisleña, C.A., empresa líder en la producción, importación y suministro de insumos para la agricultura en Venezuela, además de haber sido el principal ente financiero para esta actividad en los años más recientes. Luego de su expoliación en octubre de 2010, su administración y manejo gerencial pasó a manos del Estado, comprometiendo la calidad de su servicio y convirtiéndola en una empresa más, llevada a la quiebra, por la ignorancia para hacer una buena gestión de gerencia o por el deseo de destruirla.

-Suministro de semillas. Los cultivos que ocupan mayores superficies y por lo tanto tienen mayores requerimientos de insumos son los cereales. En el país, por mucho tiempo, se ha producido o se ha tenido disponible oportunamente toda la semilla requerida por los programas de arroz, maiz y sorgo granífero, pero últimamente se ha complicado el suministro de semillas de cereales a los agricultores, algunas veces no es suficiente la cantidad disponible, o no es de la calidad deseable, o no son los cultivares mejor adaptados a determinadas regiones, todo lo cual conlleva a disminución de la producción.

En adición a los cereales, se debe tratar el problema de suministro de semillas de hortalizas y de algunos frutos, cuya producción es de tecnología complicada y generalmente son ofrecidas por empresas trasnacionales, especializadas en la producción y comercialización de estos materiales.

Las empresas venezolanas que evalúan e importan los materiales de hortalizas, que son de amplia aceptación por los agricultores, confrontan muchos  problemas para la adquisición de las divisas que les permitiría realizar las negociaciones para traer estas semillas de otros países. Lo mismo sucede con algunos frutos, como es el caso de melón, patilla, y las semillas de lechosa de pulpa roja. Otros rubros que presentan problemas para la obtención de semillas de calidad son las leguminosas de grano comestible como caraota negra y frijol, y algunas oleaginosas como los casos de soya y girasol.

Es común la ausencia de semillas de estas leguminosas de grano comestible cuando llega la época de siembra, no hay programas para la producción de semillas certificadas y algunas veces se importan semillas de materiales que no son los mejores para nuestras condiciones. En el caso de la soya,  muchas siembras se han realizado con semillas de contrabando y algunos de los programas más recientes de girasol se han realizado con híbridos sin evaluación previa en nuestras condiciones.

En cultivos permanentes o semipermanentes los problemas de suministro de semillas son de carácter menos urgente, porque se requiere semilla solo cuando se van a realizar nuevas plantaciones o a renovar otras después de varios años. Además, muchas de estas especies son de propagación asexual como el caso de mango, guayaba, vid, níspero, cítricos, café, cacao, caña de azúcar y musáceas (cambur y plátano).

Especies forrajeras: el crecimiento de la ganadería bovina camina paralelo a la disponibilidad de suficiente alimento para los rebaños. La base de esta alimentación son las especies forrajeras y, para incrementar la producción de ganado bovino, son necesarias las pasturas establecidas por el productor, las cuales se realizan con especies forrajeras de alta capacidad de rendimiento y elevado valor nutritivo. Para eso se requiere disponer de semillas certificadas de buena calidad y darle al pastizal un manejo agronómico acorde con la calidad del forraje a producir. En los momentos actuales en el país hay una marcada escasez de semilla certificada de especies forrajeras lo cual frena el desarrollo de la ganadería; además, esta situación de escasez ha permitido que con  estas especies se desarrolle un mercado con semillas de mala calidad, falsificadas, con una pobre germinación y vigor, y muchas veces contaminadas con semillas de malezas.

Otra situación de las semillas como insumo básico para la agricultura, en este caso contradictoria, es la posición del Gobierno Nacional en relación a la prohibición del uso, por parte de nuestros agricultores, de materiales genéticamente modificados o transgénicos. La contradicción se debe a que Venezuela importa una elevada cantidad de los alimentos que consume debido a la pobre producción interna, buena parte de esas importaciones corresponde a productos generados por materiales transgénicos, pero nuestros agricultores no pueden aprovechar las ventajas de este extraordinario hallazgo científico y tecnológico. La prohibición del uso en el territorio nacional de cultivares genéticamente modificados o transgénicos, ha sido ratificada en la nueva Ley de Semillas vigente desde marzo de este año 2016. Por supuesto que esto limita la producción agrícola nacional.
-Suministro de fertilizantes. Se pueden señalar al menos dos tipos de fertilizantes, los de aplicación edáfica convencional y los fertilizantes especiales, y en cada uno de ellos las condiciones actuales de suministro a los agricultores son diferentes.

-Fertilizantes de aplicación edáfica convencional: tradicionalmente han sido subsidiados por el gobierno e incluyen complejos N-P-K, mezclas físicas, y fertilizantes simples, y representan el grupo de fertilizantes que se consumen en grandes cantidades. Por lo menos durante los últimos diez años el suministro de estos fertilizantes ha sido escaso, inoportuno, de pocas opciones y algunas veces poco recomendables. La responsabilidad por esas irregularidades es exclusiva del Gobierno Nacional, ya que aproximadamente desde el año 2006 controla en forma absoluta todo lo correspondiente a producción, importación y distribución de este tipo de fertilizantes de aplicación edáfica convencional.

En Venezuela hay una industria de fertilizantes iniciada en 1956 que produce parte de la demanda interna y comercializa los fertilizantes que se importan, actualmente con movimientos de 800.000 ton/año, que resultan insuficientes. Tenemos una capacidad potencial de producción de fertilizantes nitrogenados y fosfatados muy grande, pero la producción real ha venido disminuyendo progresivamente por problemas en las plantas productoras, especialmente falta de mantenimiento oportuno y escasez de materia prima. Esto indica el deterioro que ha sufrido la industria de fertilizantes químicos en el país, la cual en lugar de continuar creciendo ha disminuido su capacidad de producción.

Desde los años noventa hasta el 2006, empresas privadas participaron en el abastecimiento de fertilizantes, lo cual permitía amplia oferta de fertilizantes, aplicar recomendaciones de fertilización ajustadas a las necesidades y nos aproximamos bastante a una alta eficiencia en su uso. Esa participación de las empresas privadas  hizo posible comenzar a utilizar fertilizantes con inhibidores de la nitrificación. A partir del 2006, las funciones de producción, importación y distribución de los fertilizantes en el país pasan a ser responsabilidad exclusiva de PEQUIVEN.

Otra opción de fertilizantes de aplicación edáfica convencional son las mezclas físicas. Hay plantas mezcladoras en diferentes regiones, pero muchas de ellas no han recibido un adecuado y oportuno servicio de mantenimiento, lo que ha conducido a su deterioro progresivo.

Todas esas situaciones planteadas marcan la ruta que conduce hacia el futuro de la fertilización de los cultivos en Venezuela y de la industria de los fertilizantes, futuro que es una merma progresiva de la producción y mayor dependencia de importaciones, tanto de fertilizantes como de alimentos, a menos que se produzca un cambio en las políticas que definen esta materia.

-Fertilizantes especiales: en su gran mayoría han sido manejados por particulares en cuanto a su producción, importación previa autorización oficial, y comercialización. Son fertilizantes especiales porque son hidrosolubles, libres de cloruros y de calcio, y se aplican por medio de uno de los métodos de fertilización más eficiente como es la “fertirrigación”. Otro grupo de fertilizantes especiales son los específicamente elaborados para aplicación foliar, es decir, para asperjarlos sobre el follaje de las plantas y ser absorbidos translaminarmente o a través de los estomas de las hojas.

La demanda por estos productos hidrosolubles va en franco ascenso en la medida que aumentan los sistemas de riego localizado y sus áreas servidas, ya que bajo este manejo es fundamental la fertirrigación. Sin embargo, en muchas oportunidades la oferta de estos fertilizantes no ha estado a la altura de la demanda, ya que siendo en su mayoría productos importados, se confrontan problemas de suministro de divisas que retardan o entorpecen, de alguna manera, la disponibilidad oportuna de estos fertilizantes.

-Suministro de plaguicidas. Plaguicidas son insecticidas, herbicidas, acaricidas, fungicidas, nematicidas, raticidas; en fin, todos los biocidas que se puedan utilizar en agricultura. Hoy en día es común escuchar el reclamo de los agricultores por la falta de plaguicidas para poder llevar sus cultivos a un final de buenos resultados. Insecticidas y herbicidas son los dos plaguicidas más utilizados en la producción agrícola y, actualmente, con el uso de suelos durante varios años en forma consecutiva y en muchos casos con monocultivo, la aplicación de estos productos en los campos cultivados es imprescindible, ya que las poblaciones de insectos y malezas se pueden incrementar considerablemente, y los agricultores tienen que tener seguro y fácil acceso a la adquisición de los plaguicidas, para su aplicación correcta y oportuna. Otros plaguicidas de amplio uso son los fungicidas, para el combate de hongos patógenos que pueden causar la destrucción total de campos cultivados. El resto de plaguicidas no es de aplicación generalizada

ALGUNAS SOLUCIONES

-Semillas. Para mejorar la producción agrícola, lo primero que debemos tener presente es que se necesitan semillas de excelente calidad, de materiales de alta capacidad de rendimientos y de comprobada adaptabilidad en nuestros sistemas suelo-planta-clima-manejo. Si se comienza una siembra con semilla mala, la actividad se dirige al fracaso aún cuando se realice el resto de las prácticas agrícolas de la mejor manera posible.

En arroz es necesario que los organismos oficiales y algunas agrupaciones de productores, que han venido trabajando por años con el suministro de semillas para los programas arroceros, continúen e incrementen sus trabajos de producción de semilla certificada y el desarrollo y evaluación de cultivares para las principales zonas productoras del país. A estas organizaciones tiene que dársele el apoyo correspondiente para que no les falten las maquinarias y los equipos agrícolas necesarios, así como los insumos básicos requeridos.

En sorgo granífero la mayor producción se realiza con híbridos desarrollados por  empresas privadas y por el FONAIAP hoy INIA. Esos programas de mejoramiento y producción de semillas en el cultivo de sorgo deben continuar en todas sus instancias, especialmente si de nuevo este cereal recupera su importancia en algunas regiones agrícolas  del país.

El cultivo de maíz, es quizás el más importante del país por la superficie que se siembra y por ser de elevado consumo, tanto en la dieta diaria del venezolano como en las raciones de alimentos balanceados para animales, para lo cual actualmente se están importando más de 1.200.000 toneladas de maíz amarillo. Durante las pasadas décadas, por medio del FONAIAP y organizaciones privadas tuvimos una gran tradición en el mejoramiento genético del maíz; sin embargo, estos programas se han reducido mucho y algunas fincas dedicadas a la producción de semillas han sido expoliadas causando trabas a estos procesos. Toda esta organización para la producción de semillas de maíz debe recuperarse para asegurar que los agricultores dispongan de este insumo en la cantidad y calidad requeridas y, muy importante, oportunamente.

Con relación al suministro de semillas de hortalizas, de algunos frutos y de especies forrajeras, es necesario apoyar a las empresas que hasta ahora tienen tradición en este negocio, facilitándole las divisas que requieren para importar estos materiales. Con estos rubros, la producción de semillas, especialmente de híbridos, es sumamente especializada y complicada por lo que deben importarse.

Otros cultivos en los cuales la oferta de semillas de calidad puede ser limitante para su producción, son las leguminosas de grano comestible, especialmente caraota negra y frijol, y algunas oleaginosas, especialmente soya y girasol. En caraota negra y frijol hay que incentivar programas para la producción de semilla de variedades de comportamiento favorable en el país, y retomar algunos proyectos de mejoramiento genético en estas especies. En soya y girasol continuar evaluando permanentemente cultivares de diversos orígenes para seleccionar los mejores en cada sistema suelo-clima. En soya en particular, incentivar los programas de mejoramiento de organizaciones privadas como Protinal, C.A. y Fundación DANAC, entre otras.

-Fertilizantes. Los fertilizantes son insumos muy importantes en la agricultura moderna, ya que se trabaja con suelos pobres o empobrecidos que requieren el aporte de nutrientes para obtener cultivos de elevados rendimientos. Tenemos una industria de fertilizantes que se concentra en la producción de fertilizantes nitrogenados y fosfatados y el potasio debe ser importado.

La industria de fertilizantes nitrogenados en lugar de crecer en su producción  lo que ha hecho es decrecer en los últimos años. Una solución sería repotenciar las viejas plantas de amoníaco y urea de Morón y El Tablazo. La nueva planta de amoníaco y urea de Morón requiere el suministro de suficiente energía eléctrica para su cabal funcionamiento, lo cual es actualmente una crisis nacional. Se debe evaluar y, si fuera posible, concluir la infraestructura para producir fertilizantes nitrogenados con inhibidores de la nitrificación, dentro de los cuales la urea, tanto perlada como granulada, serían los productos líderes para el mercado nacional y para la exportación a otros países del continente.

La planta de producción de fosfatos ubicada en el Complejo Morón tiene problemas de mantenimiento y limitaciones en el suministro de roca fosfórica. Se debe buscar la alternativa al suministro de roca fosfórica al Complejo Morón y hacerle su mantenimiento permanente. Es urgente evaluar la situación actual del proyecto de la planta de fosfatos de Navay, y si se demuestra su conveniencia, intensificar su construcción.
Los laboratorios de suelos, de tejidos de plantas y de agua, que ofrecen resultados de diferentes variables, deben ofrecer una información homogénea, pero que contemple las determinaciones mínimas que puedan orientar unas buenas recomendaciones o programas de fertilización.
Una solución para mejorar el uso de los fertilizantes en nuestra agricultura se debe basar sobre el cambio de las actuales políticas (especialmente la de subsidios) por otras, que permitan que se apliquen planes de fertilización específicos para cada sistema suelo-planta-clima específico, que tengan sentido los análisis de suelo y que se consiga de manera oportuna una amplia gama de fertilizantes.

Es preciso ampliar el número de plantas de mezclas físicas, tanto oficiales como privadas, distribuirlas estratégicamente en las regiones agrícolas del país y establecer programas de mantenimiento y servicio a estas plantas, solicitar los análisis de suelo actualizados confiables y elaborar los programas de fertilización ajustados a cada caso.

En cuanto a los fertilizantes especiales, hidrosolubles y de aplicación foliar, se debe facilitar su importación a las empresas que tradicionalmente lo han hecho, con un suministro de divisas suficiente y oportuno. Además, apoyar a los empresarios que puedan producir algunos de estos fertilizantes en el país, utilizando algunas materias primas de origen nacional, para que aumente la actividad de la agroindustria  y se inviertan menos divisas por este concepto.

Plaguicidas. La solución a las limitaciones en el suministro de plaguicidas para la agricultura es apoyar a los empresarios que tengan experiencia en la importación, formulación, fabricación de estos insumos. Ese apoyo sería básicamente el suministro de divisas y aligerar todo lo correspondiente a los permisos necesarios para su importación, fabricación y comercialización, que la burocracia oficial cada vez complica más para este tipo de productos.

En cuanto al uso de plaguicidas en la agricultura, cuestionado por los ecologistas ya que su mala aplicación puede causar daños al ambiente y a los humanos, se recomienda un especial apoyo a la producción de plaguicidas biológicos, la cual es una actividad que en el país se ha venido desarrollando desde centros de investigación universitarios y oficiales, y hay particulares que han emprendido la producción comercial de estos productos.
Es recomendable también, que se realicen campañas para educar a los productores en el correcto uso de los plaguicidas, la disposición de empaques vacíos y residuos que pueden ser altamente contaminantes y dañinos para la salud de las familias campesinas.

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EJEMPLO HISTÓRICO DE UNIDAD Y  TOLERANCIA
Pedro  Raúl Solórzano Peraza


Actualmente, en Venezuela, la unidad está de moda para quererla o para maltratarla. La Mesa de la Unidad Democrática (MUD), tiene su esencia en la unidad, por lo que al tratar de dividirla, de separarla en sus componentes, pierde toda su intención. El ser humano, por naturaleza tiende a convivir con sus semejantes, a excepción de algunos anacoretas o ermitaños a quienes reconforta la soledad o el aislamiento. En lo referente a nuestro comportamiento con la MUD, debemos manifestar esa convivencia, ese gregarismo, manteniéndonos en una interrelación monolítica, sin fisuras, caminando juntos para obtener lo que consideramos nos proporcionará el bienestar requerido para lograr una felicidad que nadie tiene el derecho de quitarnos.

La unidad es fundamental en la iglesia, en la escuela, en la familia, en los deportes de conjunto, en las orquestas sinfónicas, en la guerra. ¿Qué puede hacer un sacerdote o un pastor si los feligreses no están de acuerdo en sus sentimientos o creencias? ¿Qué es de una familia en la cual cada miembro actúa sin aceptar las normas de convivencia? ¿Qué puede hacer un manager o coach de un equipo desunido, donde no hay apoyo interpersonal para lograr el éxito? ¿Qué logra un director de orquesta si los músicos no están unidos para interpretar en conjunto la misma melodía? Pareciera que la unidad es entonces fundamental para alcanzar el éxito en todas las actividades humanas. Veamos un ejemplo histórico de unidad y tolerancia en la guerra:

Durante los años que duró la guerra para independizar a Venezuela de España, ocurrieron muchas batallas, escaramuzas de poca monta, donde participaban ejércitos aislados, liderados por algún caudillo local o regional, algunas veces se unían grupos cercanos para aumentar su poderío guerrero, hubo batallas importantes que se ganaron o se perdieron, el país era en general un campo de batalla permanente entre patriotas y realistas. Esta situación beligerante condujo a que ambos bandos acordaran firmar un armisticio para suspender la guerra durante seis meses, comenzando en noviembre de 1820, siete meses antes de la Batalla de Carabobo.

¿Para qué sirvió aquel armisticio? Para que Simón Bolívar, el gran estratega de la época, comprendiera la necesidad de unirse para poder enfrentar, con elevadas probabilidades de éxito, a un ejército que lo aventajaba en número de soldados y en calidad de armamentos. De esta manera, El Libertador comienza a reunir el más grande y eficiente ejército para enfrentar al poderoso ejército de la corona española, del cual, casualmente, el General Morillo comenzó a quejarse porque no lo estaban apoyando suficientemente y esto había comenzado a diezmar sus filas, comenzaron fisuras en ese gran ejército con que aún contaba España a comienzos de 1821.

En su intención de unificación de un ejército sólido para la lucha, Bolívar logra reunir en las cercanías de la ciudad de San Carlos ejércitos tan disímiles como el suyo, el de Páez y el de Urdaneta. Páez venía desde Apure con sus llaneros y Urdaneta venía de Maracaibo con su disciplinado ejército, los cuales junto a los soldados de Bolívar van a constituir un grupo unido con un objetivo común: la victoria por la independencia. Además de estos tres grupos, se contaba con la colaboración de otros, que como el General José Francisco Bermúdez, tenía que atacar Caracas para impedir la unión de  las tropas realistas. Qué gran ejemplo de unidad y tolerancia entre esos paladines de la libertad americana.

No fue tarea fácil reunir y convencer a aquellos personajes tan diferentes. Páez era un hombre indómito cuya escuela fueron los llanos apureños, su cotidianidad fue lidiar con bestias y aprender todas las labores del llano para lo cual se tuvo que convertir en un espectacular jinete, que le sirvió en las luchas independentistas y le valió el mote de “Centauro de los llanos”.  Por su parte, Urdaneta tenía una sólida formación académica en lo político y en lo militar, y desde muy joven estuvo incorporado a los ejércitos patriotas. Ahora, estaba movilizando su división desde Maracaibo hacia San Carlos para la unidad, a la concentración dispuesta por Bolívar para la ofensiva final contra los ejércitos realistas. Y Bolívar, caraqueño de clase noble y distinguida, se formó con las lecturas de los grandes pensadores y viajando con frecuencia por Europa. Sin formación militar, con su espada llegó a ser líder de los ejércitos emancipadores de Hispanoamérica y, con su pluma, líder en el establecimiento de la base ideológica del movimiento independentista por medio de innumerables documentos escritos y discursos.

Esos esfuerzos de unidad, de unificación, condujeron ineluctablemente a la victoria en Carabobo y a la huída y desmembramiento del ejército realista.

Después de la batalla y del triunfo patriota, Bolívar da un honroso  trato a los prisioneros de guerra, pero también con las necesarias consecuencias de la justicia que el momento requería. A esta actitud de El Libertador, el Mariscal La  Torre le dice: “Excelentísimo Señor: ha llegado a mí noticia que por V.E. han sido tratados con toda consideración los individuos del ejército de mi mando que han tenido la desgracia de ser prisioneros de guerra. Doy a V.E. las debidas gracias por este rasgo de humanidad, que me hace disminuir el sentimiento de la suerte de dichos individuos; esperando que continuará V.E. de este modo dando pruebas nada equívocas de que hace renacer las virtudes sociales que habían desaparecido por el enardecimiento de las pasiones que han desolado estos fértiles países”.

La unidad nos dio ayer la victoria en Carabobo, esperamos que los venezolanos de hoy  liderados por lo que representa la MUD, nos mantengamos unidos, tolerantes, sin fisuras, ante un adversario que se está desmembrando pero que tiene que ser enfrentado con todas las fuerzas de nuestra unión. Estamos a las puertas de la palingenesia de nuestra independencia y libertad. No desperdiciemos esta oportunidad.

Septiembre de 2016.

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viernes, 2 de septiembre de 2016

CAPÍTULO IV:  MAQUINARIAS Y EQUIPOS AGRÍCOLAS

RECUPERACIÓN DE LA AGRICULTURA VENEZOLANA POSTSOCIALISMO DEL SIGLO XXI
Pedro Raúl Solórzano Peraza

IV.-MAQUINARIAS Y EQUIPOS AGRÍCOLAS

En la actividad agrícola moderna, se tiene que producir grandes cantidades de alimentos para una creciente población mundial y por lo tanto, utilizar inmensas superficies de terrenos que deben ser acondicionados, labrados y sembrados, luego recolectar la cosecha y despacharla. Sin los recursos mecánicos, de maquinarias y equipos agrícolas, sería imposible lograr abarcar áreas tan extensas. En cada unidad de producción, en cada programa de producción agrícola, tiene que estar disponible suficiente cantidad de estos recursos, en buenas condiciones, que puedan brindar un servicio oportuno y eficiente según las necesidades de cada caso.

En terrenos ya cultivados, las labores para la producción agrícola comienzan con la labranza de los terrenos, o con el combate de malezas si se aplica el concepto de labranza reducida o cero labranza; mientras  que en terrenos nuevos, se comienza con el acondicionamiento de los campos que incluye deforestación, desraizado, amontonamiento y quema de la vegetación tumbada y pases de rastra pesada para luego repasar el desraizado.

Se requieren equipos de maquinarias pesadas para deforestar y amontonar los materiales tumbados; luego tractores de alta potencia para los pases de rastra pesada y desraizado y, a partir de este punto, se requiere la maquinaria y equipos tradicionales utilizados en agricultura como son tractores agrícolas, arados, rastras y rastras pesadas (Big Rome), abonadoras, encaladoras, trompos, cultivadoras, sembradoras, asperjadoras, zorras, cosechadoras combinadas, elevadores y otros)

En el caso de terrenos para riego, los cuales generalmente requieren ser nivelados, se necesitan niveladoras, las cuales existen en gran variedad de modelos y pueden ser moto traillas, traillas de tiro, patroles, niveladoras y palas convencionales accionadas con tractores. Cuando se acondicionan terrenos para riego, lo más común es que también se deban construir canales para el avenamiento de los terrenos, labores para las cuales son muy útiles los patroles y las palas accionadas por tractores. En algunos casos para mejorar el drenaje de los campos se pueden construir bancales, para lo que los arados y los patroles vuelven a ser muy útiles.

Durante los picos de cosecha, especialmente en el caso de la recolección de cereales, es frecuente observar escasez de maquinarias y equipos agrícolas; sin embargo, siempre se hacen grandes esfuerzos redistribuyendo esos recursos para evitar la pérdida de producto en el campo por retraso en las labores de recolección. En la actualidad, esa situación es peor debido al alto grado de deterioro que están sufriendo tanto las maquinarias como los equipos, por la falta de repuestos y de un adecuado servicio por escasez de lubricantes y otros.



A lo anterior se suma el hecho de  que se han realizado importaciones, especialmente de tractores, de marcas novedosas pero sin la responsabilidad del suministro de repuestos y de los servicios especiales si los tuvieran, que eventualmente ha originado lo que conocemos como cementerios de maquinarias y equipos agrícolas.

Adicionalmente, las fábricas y ensambladoras de equipos agrícolas existentes en el país o han cerrado o han disminuido sustancialmente su producción, bien sea por falta de materiales, o por falta de divisas para importar partes necesarias, o por la inseguridad jurídica, que impide que los empresarios dediquen  mayores esfuerzos e inversiones a sus negocios.

ALGUNAS SOLUCIONES

Definitivamente, una flota de maquinarias suficiente y de calidad, es imprescindible para que las actividades de producción agrícola se puedan realizar bien y, algo muy importante, en forma oportuna. Recordemos que la agricultura comprende una seguidilla de pasos o etapas, las cuales se deben realizar en momentos muy específicos de coincidencia con condiciones externas favorables, ya que al desfasarse esas etapas se puede afectar negativamente el rendimiento final, el cual es lo que en definitiva determina la posible ganancia del agricultor y la producción total en un ciclo o temporada.

Para mejorar la situación actual de la disponibilidad  de  maquinarias y equipos agrícolas requeridos para la producción, algunas acciones serían las siguientes:

-Inventariar existencia de maquinarias y equipos agrícolas. Con los productores organizados, determinar cantidades y tipos necesarios.

-Convenir con empresas fabricantes de marcas de conocida calidad, su suministro con la seguridad del aporte de servicios y repuestos.

-Evaluar fábricas y ensambladoras locales y decidir la conveniencia de apoyarlas financieramente, para que fabriquen lo necesario y de acuerdo a las normas de calidad correspondiente.

-Estudiar crear empresas de servicio de mecanización agrícola a través de asociaciones de productores o particulares, con apoyo financiero suficiente para que puedan prestar un servicio oportuno.


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Un ciudadano venezolano actualmente avergonzado
Pedro Raúl Solórzano Peraza

Vergüenza es, según el DRAE: “turbación del ánimo, ocasionada por alguna falta cometida, o por alguna acción deshonrosa y humillante, propia o ajena”. Nací en Lagunillas, estado Zulia, el año 1943 y en lo personal, me considero un ciudadano venezolano avergonzado. Siento vergüenza propia porque mi pasividad por los problemas del país, que siempre dejamos en manos de los dirigentes políticos, me hace cómplice del establecimiento de este nefasto sistema de gobierno que hoy azota a Venezuela. Sin querer justificar esa insensatez, esa torpeza al no contribuir para evitar que llegase al gobierno un militar que lideró un golpe de estado contra un gobierno democrático y, por lo tanto, sin buenas intenciones en la dirección de un país, creo que esa actitud fue consecuencia de mi inmadurez política.

Por supuesto, no era yo solo. Buena parte de mi generación evolucionó con marcado desinterés por el activismo político, debido quizás a que vivíamos en la comodidad de la renta petrolera y debido también, a que los líderes del momento no supieron cómo atraernos hacia ese campo y, en su lugar, nos desmotivaron con sus acciones que poco a poco fueron desprestigiando la democracia, cuando los gobernantes comenzaron a perder su interés por el bienestar de la población.

También soy un ciudadano avergonzado debido a que siento vergüenza ajena por la acción deshonrosa y humillante que cada día realiza el actual presidente Nicolás Maduro. Éste es un personaje con un verbo tan insignificante que diariamente ofende a sus opositores, que somos la gran mayoría de los venezolanos, con las vulgaridades más insultantes y degradantes posibles. Esto debido a que no es capaz de ir más allá, ya que cuando es ineludible que tenga que hablar en público, comete las mayores barbaridades imaginables. Esto está ocurriendo desde el primer día, cuando señaló que a su toma de posesión asistirían personas desde las “cuatro” latitudes del planeta; esas barbaridades  han continuado día tras día, cada vez peores, para vergüenza de todos.

El colmo de la vulgaridad del presidente Nicolás Maduro ocurrió el primero de septiembre, día de la espectacular marcha del pueblo venezolano hacia la Toma de Caracas en demostración de estar unidos con un objetivo común: la recuperación de la democracia y de los valores del país, cuando refiriéndose al Presidente de la Asamblea Nacional en medio de su demostrado analfabetismo y con su asqueroso lenguaje, le profirió lo que es considerado por nuestro pueblo como la mayor ofensa del mundo. Deseamos que nuestros líderes no caigan nunca en estas manifestaciones vulgares para enfrentar al oponente y aquellos que se han expresado alguna vez de manera soez, corrijan el rumbo para no tener que avergonzarnos de ellos.

También avergüenza del presidente su actitud chabacana, de mal gusto, cuando aparece bailando burdamente en público en momentos en que la sociedad venezolana atraviesa por períodos de tristeza y dolor ante tanta inseguridad, que diariamente se lleva la vida de numerosos compatriotas. O cuando aparece mostrando su gordura y diciendo que su mujer y él comen arepas todos los días, dando una bofetada a tantas familias que no tienen cómo alimentar a sus hijos, que hasta llegan a perder personas que mueren por inanición.

La gran mayoría de los ciudadanos del mundo contempla con orgullo a sus presidentes, tal como lo hacíamos nosotros con los presidentes demócratas del siglo XX en Venezuela, cuando se dirigen a la nación en los casos en que aceptan una situación irregular en su país, como la reaparición de una enfermedad (p.e. malaria) con cuantiosas personas afectadas, disertan sobre sus causas y consecuencias, y exponen las medidas que tomará el gobierno para tratar de solucionar dicha situación. O cuando aparecen en trasmisiones internacionales defendiendo el territorio y la soberanía nacionales. También esa gran mayoría de ciudadanos del mundo se muestra orgullosa de su historia y de sus símbolos patrios.

Cómo voy a estar orgulloso de unos gobernantes que no aceptan que tenemos una crisis gravísima en salud por falta de medicinas y de equipamientos y suministros  adecuados en los  hospitales, que está conduciendo a la muerte de cientos de ciudadanos. Que no aceptan que hay una agobiante crisis alimentaria cuando día tras día se forman colas interminables para tratar de adquirir algo de alimento en supermercados, mercados y otros centros de distribución de productos alimenticios y, las compras, cuando la oferta alcanza para muchos, son insignificantes porque existe una especie de cupo por persona. O cuando ocurre una avalancha de venezolanos cruzando las fronteras con las Repúblicas de Colombia y Brasil, corriendo desesperados en la búsqueda de comida y otros bienes que desaparecieron del mercado nacional. Que no aceptan la crisis económica en que estamos inmersos, cuando la inflación para este año se estima que alcanzará la increíble cifra del 1.000%.

Cómo no me voy a sentir avergonzado de unos gobernantes que prácticamente regalan el Esequibo, territorio que nos pertenece históricamente y que ha estado en disputa durante mucho tiempo en acciones manejadas por verdaderos patriotas. De unos gobernantes que regalan nuestra riqueza petrolera para conseguir votos en instancias internacionales, que le permitan mantener este disfraz de democracia; y que regalan el oro destruyendo nuestra mayor riqueza hidrológica, para seguir obteniendo divisas que se reciben y distribuyen de una manera incontrolada.

Cómo no sentir vergüenza de unos gobernantes que han profanado, con fines inciertos, el sepulcro de nuestro Libertador, quien junto a otros patriotas del siglo XIX son el principal orgullo, no solo de los venezolanos, si no también de otros pueblos de América hacia donde los exportamos para contribuir con su libertad y con su engrandecimiento intelectual. Al Libertador Simón Bolívar en lo particular, han osado hasta intentar cambiar su rostro, la historia de su apacible muerte en Santa Marta-República de Colombia, y hasta su selecto origen español. Han querido destruir a Cristóbal Colón, adalid y pionero de la transformación cultural del Nuevo Mundo. Han transformado, sin ninguna justificación y de manera inconsulta, la Bandera y el Escudo, que tendremos que volver a sus formas originales para nuevamente sentirnos orgullosos de ellos.

Afortunadamente, la actual generación de jóvenes venezolanos ha evolucionado inmersa en la lucha política. Ha tenido al menos  tres quinquenios con unos vivenciales muy duros, que le ha permitido comprender la importancia de tener una sociedad físicamente y emocionalmente sana, para lograr un país productivo y feliz. Ellos dirigen la actual lucha política que nos conduce hacia la nueva emancipación de nuestra patria, la cual manejarán sabiamente para que nosotros y las generaciones futuras lleguemos nuevamente a sentirnos orgullosos de ser venezolanos.


Septiembre de 2016.


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miércoles, 31 de agosto de 2016

SEIS CUENTOS DE CAMINO Y LA AGRONOMÍA
Pedro Raúl Solórzano Peraza

En el ejercicio de la profesión de Ingeniero Agrónomo, muchos de nosotros recorremos con frecuencia el país, o al menos  las regiones de producción agrícola más importantes, así como también podemos ocupar un cargo en una oficina pública o privada, pero siempre con la oportunidad de relacionarnos con campiranos, pueblerinos y citadinos, y con la oportunidad de apreciar el comportamiento y las costumbres tan diferentes entre todos esos ciudadanos, conocer la infraestructura que los rodea, sus ocupaciones, y contemplar los paisajes tan maravillosos de nuestra geografía.

En ese peregrinar agronómico, en algunas oportunidades observamos episodios o bellezas naturales que particularmente nos llaman la atención, y en cualquier momento los comentamos con un grupo de amigos y hasta nos provoca escribirlos en forma de cuentos, superando la timidez de exponer a la lectura abierta de la gente la percepción que tenemos de nuestro entorno y las ocurrencias de nuestra imaginación.

Así, me decidí a escribir “Seis cuentos de camino”, tomando como argumentos la observación de sucesos que ocurren diariamente en la ciudad de Caracas o cualquier otra ciudad; de la vida que transcurre en pueblos y villorrios del país y que puede ocurrir en otros países latinoamericanos; del conocimiento obtenido con el trato a las personas que conforman nuestra sociedad, por su comportamiento, por sus esperanzas y vivencias; del paisaje que contemplamos constantemente y que contrasta en los diversos escenarios del territorio nacional.

Seis cuentos de camino narra brevemente episodios de la vida de seis personas, que en seis diferentes ambientes y localidades disfrutaron, cada uno a su manera, de las oportunidades que les brindó el país. Son los cuentos que tienen de protagonistas a Miguel, Enrique, Juan, Alba, Freddy y Eduardo.

Miguel es un personaje que nace en una población de las costas aragüeñas y crece con una gran pasión por el mar y sus misterios. Hijo único de unos padres unidos y muy amorosos, su infancia y adolescencia transcurren en un ambiente de mucha alegría y felicidad, disfrutando su vida en todas esas etapas y destacándose en sus actividades escolares. Sus estudios superiores los realizó en la Universidad Marítima del Caribe donde obtuvo el título de Ingeniero Marítimo. Como oficial de la Marina Mercante Venezolana tuvo la oportunidad de conocer mundo, de navegar por diversos mares y océanos y finalmente, formar una familia unida y llena de amor como era el ejemplo de sus padres.

Enrique es el mayor de seis hermanos y con apenas unos diez años de edad tiene que ayudar a su madre, lo cual logra realizando algunos oficios en las zonas urbanas, o como pordiosero. En estas acciones de pedigüeño conoció a su Ángel Guardián, un sacerdote de una modesta parroquia quien por medio de los programas sociales que adelantan las iglesias, apoyadas por los gobiernos de amplitud, logra sacar a Enrique, a su madre y a sus pequeños hermanos de la miseria en la cual vivían. Así, Enrique y su familia progresaron, aprovechando otra faceta de las oportunidades que ofrecía el país para el mejoramiento de la sociedad.

Juan es un joven proveniente de un pueblo importante cuya principal actividad es la agricultura. Allí creció con la impresión de estar enclaustrado en la simpleza de aquella gente y con la ilusión de salir hacia la capital, donde existían cosas novedosas y grandes oportunidades para crecer. Comienza su éxodo como soldado recluta y allí comienza su desarrollo como persona y un periplo que lo lleva a variadas actividades fuera de su pueblo, comenzando como buhonero y continuando con ilusiones propias de un joven rebelde y soñador.

Alba es una hermosa joven, muy bien criada por unos padres unidos, de los cuales, su papá, era exageradamente celoso. Esos celos promueven en la muchacha más miedo que respeto, temor a que se opusiera sus primeros sentimientos del corazón, por lo que decide escapar con su novio. Al ocurrir ese suceso, se comentó en aquel pueblo tradicionalmente agrícola del estado Portuguesa, que Antonio, el chofer del camión de refrescos, se había “sacado” a Alba. Ésa fue una acción arriesgada de la joven que afortunadamente tuvo un buen desenlace. Ésos eran acontecimientos relativamente frecuentes en esos villorrios del campo.

Freddy era hijo de Hermelinda, una niña que llegó de la pobreza de su hogar en un caserío como cualquiera en nuestro país, a trabajar en quehaceres del hogar en a casa de una familia más o menos adinerada de la capital. Hermelinda aprendió los oficios básicos de una casa, se hizo joven y se hizo mujer, asistió a la escuela y adquirió suficientes herramientas para iniciar su hogar, con un hombre trabajador que la amaba profundamente y que logró su libertad de la casa donde fungía como empleada doméstica. De su unión tuvieron dos hijos que se los llevó el padre cuando éste descubrió que Hermelinda lo engañaba, lo que provocó que la abandonara. Allí comenzó una vida desordenada de la mujer que condujo a que tuviera dos hijos más, de padres sin ninguna responsabilidad, una hembra que fue muy pizpireta desde niña y un varón, Freddy, que fue prácticamente un niño de la calle, que cometió todo tipo de fechorías y terminó dejando a Hermelinda en su triste soledad.

Finalmente, Eduardo, es un médico que llegó desde los llanos barineses a Caracas siendo todavía un niño, y supo aprovechar la oportunidad de ser universitario, con las facilidades que le brindaba la Venezuela de los años sesenta y el apoyo de una familia de recursos limitados pero bien consolidada.

Vale la pena leer “Seis cuentos de camino”, libro que está disponible en Amazon.

Agosto de 2016


pedroraulsolorzanoperaza.blogspot.com
UN MODELO AGRÍCOLA Y LOS SISTEMAS SUELO-PLANTA-CLIMA
Pedro Raúl Solórzano Peraza

Es por todos conocido que la agricultura venezolana atraviesa por una crisis sin precedentes, por lo que para intentar superar la carestía de los alimentos básicos necesarios para cubrir las necesidades de la población, la producción agrícola tiene que ser recuperada. A pesar de todo esto, en Venezuela hace mucho tiempo que dejamos la agricultura de subsistencia y tenemos una agricultura moderna, gracias entre otros, a los centros de investigación y a un buen número de agricultores de avanzada que han estado pendientes de los últimos adelantos para mejorar esta actividad. Por supuesto, estos años de indolencia e ignorancia por parte de los gobernantes, han deteriorado ese modelo que tenemos que actualizar de manera generalizada. Cualquier camino que se tome en ese sentido, cualquier modelo agrícola que se intente establecer para el país, tiene que basarse sobre el cabal conocimiento de los diferentes sistemas suelo-planta-clima de nuestras regiones agrícolas y cómo manejarlos adecuadamente para obtener la mayor productividad posible de dichos sistemas. Todo ese esfuerzo acompañado de políticas agrícolas que abarquen aspectos sociales, económicos y geopolíticos.

¿Qué es un sistema suelo-planta-clima? Es una aproximación donde concurren una serie de factores de suelo y de clima que pueden afectar el crecimiento de las plantas. El crecimiento de una planta no puede considerarse en una forma aislada, ya que el mismo va a depender tanto de sus características propias determinadas por su código genético, como de los factores externos de suelo y clima predominantes en un momento y un lugar determinados. Se debe considerar entonces el crecimiento como una resultante de las interacciones que ocurren dentro del sistema suelo-planta-clima, donde concurre un cuarto factor que es el manejo que se le pueda brindar a esos factores, con el objeto de lograr las mejores condiciones para el desarrollo de las plantas.

La planta: en agricultura, nuestro fin primordial es lograr los mayores rendimientos y beneficios de un cultivo, lo cual va a depender de que las plantas se puedan desarrollar normalmente, y para lograrlo, es necesario conocer los factores que afectan su crecimiento. La planta es un producto de su constitución genética y el ambiente que la rodea, el patrón genético es fijo para una planta dada y determina su potencial para un máximo crecimiento en medio de un ambiente favorable. Por esto se puede decir que el crecimiento de la planta es una función de los factores ambientales o factores de  crecimiento externos, los cuales pueden ser considerados como variables, y cuya magnitud y combinación determinarán el crecimiento que pueda alcanzar dicha planta. Simbólicamente, esto puede ser expresado de la siguiente manera:

                        C = f(X1,X2,X3,...Xn)

Donde:
C= Medida del crecimiento
X1,X2,X3,...Xn = Factores que afectan el crecimiento

Por otro lado, los factores genéticos van a determinar la máxima capacidad de crecimiento de una planta y pueden ser modificados por medio del mejoramiento genético, para darle al vegetal una serie de características que le permitan tolerar mejor las condiciones ambientales. El aporte de la genética a la agricultura ha sido muy amplio y vemos como cada día se liberan al mercado nuevos híbridos con alta capacidad de rendimiento, productos de mejor calidad, plantas con mayor amplitud de resistencia a plagas y enfermedades, de mayor eficiencia en el uso de nutrientes, con mayor resistencia a la sequía y a las condiciones de acidez de los suelos, etc.

La genética continúa con la posibilidad de seguir dando aportes significativos al desarrollo agrícola a través de la biotecnología, que permite la propagación clonal para la multiplicación rápida de plantas con características deseables; la obtención de plantas libres de virus; la producción de plantas haploides a partir del cultivo de granos de polen y anteras; la fusión de protoplastos procedentes de diferentes plantas para lograr la hibridación interespecífica. Otra vía importante está basada en recombinaciones del ADN para manipular directamente, en fitomejoramiento, el material hereditario. En el campo de la microbiología se suceden logros importantes en el desarrollo de nuevos tipos de microorganismos, especialmente bacterias y micorrizas, que en asociación con las plantas cultivadas o libres en el suelo, permitan una más eficiente fijación y utilización del nitrógeno atmosférico y del suelo, y de otros nutrientes esenciales. Directamente en plantas, la producción de organismos genéticamente modificados que han servido para mejorar las prácticas agrícolas en algunos cultivos, siendo uno de los más conocidos el de variedades de soya a las que se le ha incorporado el carácter de resistencia a los herbicidas del grupo de los glifosatos, facilitando el combate de malezas en este cultivo con su efecto directo en el mejoramiento de los rendimientos y en la disminución de los costos de producción.

En relación a la planta, como centro de estos sistemas, podemos decir que la agricultura venezolana utiliza, con excepción de las variedades transgénicas, los mejores cultivares del mundo que se adaptan mejor a nuestras condiciones. En maíz tenemos cultivares, en su mayoría híbridos, propios y foráneos, con las mayores capacidades de rendimiento en nuestros sistemas; en sorgo granífero hemos desarrollado cultivares tan excelentes que hasta han sido requeridos por países vecinos para su siembra; en arroz me he llevado la sorpresa de que la Fundación DANAC está desarrollando híbridos, lo cual implica una tecnología bastante complicada y novedosa para mejorar la productividad de este cultivo, que se están sembrando en nuestras regiones arroceras con mucho éxito; en soya los persistentes agricultores de Portuguesa están abriendo lo que han llamado la “ruta de la soya”, en unas condiciones que siempre se han considerado difíciles para este cultivo pero con variedades creadas en UCLA y en DANAC, además de una variedad brasilera, que se muestran promisorias para este proyecto; en hortalizas se emplean las mejores semillas y cultivares con un buen número de híbridos, lo mismo ocurre con algunos frutos como melón, patilla y lechosa; en forrajes se han estado sembrando un gran número de cultivares, híbridos y variedades, cada uno ubicado en condiciones muy particulares por su adaptabilidad. Así como estos casos, podemos encontrar otros ejemplos del modernismo de nuestra agricultura en lo que se refiere a la planta como centro de los sistemas suelo-planta-clima.

Estamos a la expectativa de que ocurra un cambio en la legislación que impide a los agricultores venezolanos utilizar semillas de cultivares transgénicos, para comenzar a evaluarlos, producirlos y utilizarlos en nuestras siembras.

Las plantas, además, necesitan ser protegidas de la competencia o daño por malezas, insectos plaga y enfermedades, para lo cual en nuestra agricultura se utilizan todo tipo de biocidas, de última generación, complementado con un desarrollo nacional de productos biológicos basados principalmente en el uso de insectos que parasitan otros insectos y hongos que parasitan insectos y pueden también controlar otros hongos.

El clima: en el componente clima se incluyen algunos factores que van a determinar el entorno donde se desarrolla la planta, exceptuando el suelo. Los más importantes para la agricultura son temperatura, lluvias y luz o radiación, los cuales no son totalmente controlables para la producción agrícola, pero se pueden manejar con algunas acciones directas o indirectas para tratar de adaptarlos a los requerimientos de las plantas cultivadas.

La temperatura afecta directamente las funciones de fotosíntesis, respiración, absorción de agua y nutrientes, transpiración, actividad enzimática, entre otras, lo cual se refleja en el crecimiento de las plantas. En nuestras condiciones tropicales, aparentemente no existen limitaciones de temperatura para el crecimiento de las plantas, ya que sus rangos de variación están entre límites normales. Para aquellas especies que requieren bajas temperaturas para la inducción de la floración y la consecuente fructificación, se busca ubicarlas en zonas donde por razones de altitud se logran esas condiciones. Es el caso de importantes centros de producción de flores, fresas, duraznos, algunas hortalizas, etc., ubicados en la Región Andina y sectores montañosos de las Regiones Central y Centro Occidental. En este caso, se está manejando el factor temperatura con la ubicación de los cultivos en el paisaje.

Las lluvias van a ser determinantes de la disponibilidad de humedad edáfica. El crecimiento de las plantas, con algunas excepciones de plantas acuáticas o aquellas tolerantes a condiciones de sequía, tiende a reducirse por excesos o por defectos de humedad edáfica. Las plantas necesitan el agua para la producción de carbohidratos, mantener la hidratación del protoplasma y como un vehículo para el transporte interno.

La mayor parte de la producción agrícola del país proviene de la agricultura de secano, que es la que depende de la cantidad y distribución de las lluvias en cada ciclo anual. En este tipo de agricultura, pueden ocurrir irregularidades en la suplencia de agua a las plantas por exceso o insuficiencia de las lluvias; por mala distribución de las mismas en el tiempo; o porque los suelos tengan una baja capacidad de almacenamiento de agua y lleguen fácilmente a niveles de marchitez permanente, o sean muy pesados con mal drenaje y se aguachinen en períodos cortos de tiempo.  

El mejor aprovechamiento de los ciclos de lluvia en la agricultura de secano, se logra con adecuadas fechas de siembra y poblaciones de plantas, según la humedad edáfica disponible durante el ciclo de vida. Cuando hay excesos se construyen drenajes para avenar convenientemente los campos y cuando hay defectos se busca mejorar  la infiltración del agua en el suelo.

La agricultura bajo riego proporciona una gran seguridad para el éxito de la producción de los cultivos. En Venezuela disponemos de sistemas de riego para cientos de miles de hectáreas que se utilizan principalmente en arroz y caña de azúcar. Muchos de nuestros productores de arroz utilizan modernos sistemas de nivelación, con rayos laser, para lograr sembrar con pendientes mínimas y el mínimo gasto de agua posible, lo cual permite incrementar las áreas de siembra con la misma disponibilidad de agua. También existen desarrollos de riego recientes, en su mayoría por particulares y especialmente para la producción de hortalizas, que se han orientado hacia el uso del concepto de riego localizado, con la aplicación simultánea de la fertirrigación, que es uno de los métodos de aplicación de fertilizantes más modernos y eficientes que existen en la actualidad. Estos sistemas de riego localizado se han instalado tanto para agricultura a cielo abierto como para agricultura protegida en invernaderos, donde también es posible controlar luz y temperatura. En muchos de ellos se han instalado los dispositivos para automatizar todo el manejo del sistema, aportando eficiencia y disminución de costos por menor cantidad de mano de obra empleada.

La luz es un factor muy importante ya que es determinante para que ocurra la fotosíntesis, y por consiguiente, para el crecimiento de las plantas. Por supuesto, existen diferencias en los requerimientos de luz de las plantas ya que hay especies que tienen un punto de saturación de luz muy bajo y otras muy alto. En la producción de cultivos es importante lograr poblaciones de plantas adecuadas en cada uno de ellos, para obtener una eficiente intercepción y utilización de la luz por las plantas. Cuando las poblaciones son muy bajas, una buena proporción de la energía radiante incidente no puede ser interceptada por las hojas y se pierde; por otro lado, existe un punto por encima del cual un incremento en la población de plantas de un cultivo no produce mayores rendimientos, entre otras cosas, porque ocurre una fuerte competencia entre las plantas por agua, luz y nutrientes.

Hay un aspecto asociado a la suplencia de luz de gran importancia en agricultura, el cual se refiere a la duración diaria del período de claridad u oscuridad, o lo que se ha denominado longitud del día o de la noche. El comportamiento de la planta en relación a la longitud del día es llamado fotoperíodo, y en nuestras condiciones, aún cuando a lo largo del año la diferencia entre el día más largo y el más corto es aproximadamente una hora, tiene gran trascendencia en el comportamiento de muchas especies, particularmente en lo que se refiere a la inducción de la floración. Por eso es un factor que se toma en consideración para establecer las fechas de siembra de los cultivos.

El suelo: es un cuerpo natural donde se arraigan las plantas, y entre otras cosas,  es fuente de los nutrientes que éstas necesitan para su normal desarrollo. El suelo tiene características que se agrupan en físicas, químicas, físico-químicas y biológicas, las cuales en una u otra forma afectan el crecimiento de las plantas.

Las características físicas textura, estructura y porosidad del suelo son determinantes en el almacenamiento de agua y nutrientes, movilidad de iones en la fase líquida, y principalmente, en las pérdidas de nutrientes (contenidos en el suelo o adicionados con los fertilizantes) por los procesos de lixiviación o de arrastre por acción de la erosión.

Las características químicas están relacionadas con la naturaleza de los minerales y la disponibilidad de nutrientes del suelo, tanto en forma intercambiable como en solución. El instrumento de diagnóstico más utilizado con la finalidad de conocer estas características y por ende, el estado nutritivo del suelo, es el análisis químico de suelos lo cual se realiza en laboratorios especializados.

Las características físico-químicas se refieren principalmente a la capacidad de intercambio catiónico (CIC) y al pH del suelo. La CIC refleja la capacidad del suelo para retener cationes y se relacionan con ella la CIC efectiva, CIC a pH 7,0, saturación con aluminio, saturación con bases, acidez potencial.

Con el conocimiento o la consideración del sistema suelo-planta-clima, se pueden establecer las prácticas de manejo para mantener niveles adecuados de nutrientes en la solución del suelo, hacer un uso eficiente de los fertilizantes, y asegurar una nutrición adecuada y balanceada para las plantas. Desafortunadamente, por lo menos durante los últimos diez años, en Venezuela no se ha podido aplicar cantidades suficientes de fertilizantes, ya que el gobierno asigna una dosis única, de una fórmula única, para todos los sistemas suelo-planta-clima del país. Esas dosis son erradas e insuficientes.

Finalmente, todo ese manejo de los sistemas agrícolas, la realización de muchas labores, se realiza con el concurso de maquinarias y equipos agrícolas, que en la mayoría de los casos son de los más modernos del mercado internacional, pero deben recuperarse por encontrarse en mal estado por falta de repuestos y mantenimiento adecuado

En relación al clima en particular, vale la pena mencionar que por lo menos en Acarigua, los agricultores organizados disponen diariamente de la información meteorológica al momento, así como el pronóstico para el futuro inmediato, de tal manera que puedan programar mejor sus actividades. Igualmente, ya se encuentran utilizando drones para la evaluación de los campos cultivados, de una forma más rápida y económica que la forma tradicional de visitar los diferentes confines de cada finca.

En conclusión, podemos decir que en Venezuela hay una agricultura moderna, que necesita el apoyo de políticas adecuadas para su recuperación y crecimiento tanto vertical como horizontal. Hemos visto la complejidad  de la agricultura, los riesgos que existen en la actividad, y hemos visto que solo se logra producir alimentos, fibras y otros bienes provenientes del mundo vegetal, conociendo los factores de producción y manejándolos en el campo. No se produce alimentos diagnosticando las calorías necesarias por las personas ya que eso es asunto de los nutricionistas, ni se produce alimentos asignando recursos monetarios que luego son mal invertidos o no se invierten en el sector, solo se produce alimentos trabajando en el campo con dedicación, con apoyo financiero suficiente y oportuno, y con apoyo científico y tecnológico.

Agosto de 2016


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jueves, 25 de agosto de 2016

III.-INFRAESTRUCTURA PARA LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA

RECUPERACIÓN DE LA AGRICULTURA VENEZOLANA POSTSOCIALISMO DEL SIGLO XXI
Pedro Raúl Solórzano Peraza

III.-INFRAESTRUCTURA DE APOYO A LA AGRICULTURA (Resumen del original)

En el caso de la agricultura existen al menos cinco aspectos de infraestructura fundamentales para apoyarla:
-Vialidad agrícola
-Electrificación rural y servicio de agua potable
-Sistemas de riego
-Centros poblados
-Centros de recepción y almacenamiento de cosechas.

-Vialidad agrícola: si las carreteras nacionales están descuidadas y muy deterioradas, la vialidad agrícola está en peores condiciones.

-Electrificación rural y servicio de agua potable: la electrificación rural permite accionar motores de diversa utilidad en las fincas y favorece el confort para la vida del agricultor dentro de su unidad de producción. Así mismo, es imprescindible que en el campo las personas puedan disfrutar de un saludable servicio de agua potable.

Hoy en día, cuando estos dos servicios básicos son precarios en las grandes ciudades del país, lógicamente están en peores condiciones en el “campo” venezolano.

-Sistemas de riego: en Venezuela, la mayor actividad agrícola corresponde a agricultura de secano, la cual es aquella que depende de los ciclos de lluvia para el crecimiento y desarrollo de los cultivos. Estos ciclos pueden ser muy erráticos, tanto por la cantidad de agua que cae durante cada temporada de lluvias, como por la distribución de las mismas. Éste es uno de los grandes riesgos de la agricultura de secano.

Con la agricultura bajo riego se evitan los riesgos de las irregularidades de los ciclos de lluvia, se dispone de agua para aplicarla a los terrenos sembrados según sus requerimientos y asegurar, en lo que al agua se refiere, un suministro adecuado para poder aspirar a una buena cosecha. Además, al disponer de riego se puede hacer un uso más intensivo de los suelos ya que se pueden cultivar prácticamente durante todo el año.

-Centros poblados o vivienda rural: disponer de una vivienda suficientemente cómoda, con servicios básicos eficientes, en una localidad donde se pueda acceder con facilidad a expendios de alimentos y de medicinas, con facilidades de atención médica primaria, escuelas, transporte para dirigirse a otros poblados o ciudades cercanas, entre otras condiciones, es fundamental en el campo para la estabilidad de las familias, y para que puedan llevar una vida agradable tanto parceleros que tengan sus terrenos aledaños a estos centros poblados, como las personas que trabajen en las unidades de producción de la zona o que  presten servicios diversos a la población.

-Centros de recepción, tratamiento y almacenamiento de cosechas: los productos agrícolas, en general, son perecederos en el corto plazo cuando están expuestos a condiciones normales de alta temperatura y elevada humedad ambiental. Los granos en general, son más susceptibles al deterioro cuando su contenido interno de humedad es elevado. Por lo tanto, debe existir una satisfactoria capacidad para la recepción, tratamiento y almacenamiento de cosechas lo suficientemente cerca de los sitios de producción, bien sea con silos de almacenamiento de granos, o frigoríficos para la recepción y almacenamiento en frío de hortalizas y frutos.

ALGUNAS SOLUCIONES

VialidadAgrícola

-Disponer de una Dirección de Vialidad Agrícola para la coordinación de todas las acciones para la construcción y mantenimiento permanente de la vialidad agrícola del país. El mantenimiento de la vialidad agrícola que requiera trabajos de pequeña y mediana magnitud puede ser responsabilidad, al igual que de las carreteras nacionales, de los cuerpos de gobierno regional y local.

-Es necesario el concurso obligatorio de las asociaciones de productores y de agricultores independientes que se puedan beneficiar de estas labores de mantenimiento.

-El tránsito por estas vías rurales debe ser regulado para evitar su deterioro y hasta su destrucción por un mal uso. En casos de daños por imprudencia u otras causas fuera de lo normal, los causantes de tales irregularidades deben hacerse cargo de las reparaciones a que hubiere lugar.

Electrificación rural: evaluación del servicio existente para acondicionarlo adecuadamente y decidir si es necesario hacer nuevos tendidos eléctricos. Este servicio debe llegar a todas las regiones agrícolas por medio de nuevas acometidas a partir de las grandes líneas existentes, o con el apoyo de plantas eléctricas. En fincas aisladas, el servicio puede ser responsabilidad del mismo agricultor utilizando plantas propias para cubrir sus necesidades de electricidad.

Servicio de agua potable: es fundamental y es responsabilidad del gobierno satisfacer su suministro a todos los ciudadanos que ocupen cualquier tipo de desarrollo habitacional. Se debe evaluar el estado actual de los acueductos rurales, mejorarlos y ampliar el servicio a todos los centros poblados ubicados en las zonas de producción agrícola con la instalación de acometidas desde líneas existentes que puedan utilizarse, o con la perforación de pozos e instalación de las plantas de tratamiento para asegurar un suministro de agua de calidad a los habitantes.

Sistemas de riego: dentro de los elementos de infraestructura de mayor impacto en la agricultura están las obras de riego y drenaje. El Estado Venezolano a lo largo de diversos períodos durante el siglo XX, construyó importantes obras de riego y drenaje, algunas grandes obras que podían servir a miles de hectáreas y otras de menores dimensiones hasta llegar a lo que se denominó Pequeños Sistemas de Riego.

Entre las grandes obras destaca el Sistema de Riego Rio Guárico, el Sistema de Riego Cojedes-Sarare en el estado Portuguesa, conocido popularmente como Las Majaguas. Además de esas grandes obras, se han construido otras de menor envergadura pero no por ello menos importantes en los estados Cojedes, Aragua, Zulia, Falcón, Yaracuy, Sucre, Trujillo, Portuguesa, Barinas y otros.

Algunos de estos sistemas de riego no almacenan agua de los ríos si no que éstas son derivadas hacia las zonas de regadío por medio de canales y tuberías, por lo cual se llaman sistemas por derivación. Dos de los más importantes sistemas de estas características son el del Rio Boconó y el del rio Guanare

Otra opción de la agricultura bajo riego que se implementó en el país, fue la de los Pequeños Sistemas de Riego, los cuales consistían en dotar de riego a algunos asentamientos campesinos de la reforma agraria que tuvieran las condiciones para ello. Sus resultados iniciales fueron excelentes, pero ha sido otra política abandonada por los entes gubernamentales.

Muchos sistemas de riego del país no operan a su total capacidad por problemas de infraestructura dañada, errores de diseño o porque la infraestructura quedó incompleta desde el momento de su construcción. Hacia finales del siglo pasado, por medio del MAC se evaluó el estado actual de la infraestructura de algunos sistemas de riego, para reacondicionarlos, corregir las fallas de infraestructura que afectaran su operación y luego transferir legalmente su administración, operación y mantenimiento bajo la responsabilidad de los usuarios debidamente organizados.

Esa actividad no pasó de los estudios previos ya que ocurrió el cambio de gobierno, de la democracia representativa que veníamos disfrutando desde 1958 al régimen de Socialismo del Siglo XXI que impera desde el año 1999, el cual abandonó estos proyectos. Éste es un camino que debe revisarse.

Otra acción que pudiera tomarse para mejorar y ampliar la agricultura de riego en el país es revisar y continuar con los proyectos de pequeños sistemas de riego, hoy en día con la posibilidad de utilizar sistemas de riego localizado.

La mayor superficie regada actualmente en Venezuela se debe a desarrollos de particulares, quienes han establecido sus propias obras de riego. En los últimos años estos riegos desarrollados por particulares se han orientado hacia el uso del riego localizado, con la aplicación simultánea de la fertirrigación.

Para los nuevos desarrollos de riego localizado con fertirrigación, se deben realizar entrenamientos y cursos teóricos y prácticos, para ilustrar a los futuros usuarios en este novedoso y eficiente método para regar y fertilizar al  mismo tiempo.

Centros poblados: deben actualizarse los centros poblados existentes, ya que fueron construidos con todos sus servicios funcionando adecuadamente pero que en la actualidad están muy deteriorados.

Es grave la falta de atención médica, el abandono o mal funcionamiento de las escuelas, la ausencia de un transporte confiable, la inexistencia de sistemas para evitar que la basura y las aguas negras se conviertan en  problemas ambientales, y los problemas de inseguridad personal y de mal estado de la vialidad a los que ya hemos hecho referencia en capítulos anteriores.

Para los casos de basura y efluentes domésticos, colocar  alguna solución para la basura y sistemas de pozos sépticos y lagunas de oxidación  para las aguas negras producidas.

Se debe evaluar la necesidad de construir nuevos centros poblados. En nuevos caseríos y villorrios que van creciendo desordenadamente, iniciar sustitución de ranchos por vivienda rural mejorada, y apoyarlos para que dispongan de los servicios mínimos necesarios para llevar una vida lo más agradable posible.

En conclusión, la vivienda debe ser prioritaria en la vida campesina, porque las condiciones naturales y las obligaciones de las personas como trabajadores, o como padres, o como amas de casa, son bastante más duras que cuando se vive en las ciudades rodeado de recursos para tener mayores comodidades y una mejor formación y desarrollo intelectual. La vivienda en el campo tiene gran importancia en la estabilidad familiar.

Centros de recepción y almacenamiento de cosechas: la producción agrícola no termina con la recolección de los frutos de los cultivos, ya que hay una serie de actividades post cosecha que deben ser cubiertas.

Los granos se recolectan con una humedad superior al 12% (humedad de almacenamiento), por lo que deben ser llevados a un centro de recepción para ser secados y luego almacenados para ir distribuyéndolo gradualmente a los centros de consumo. Este secado y almacenamiento son necesarios  porque la producción en el campo es estacional pero el consumo es durante todo el año.

Algo parecido ocurre con las hortalizas ya que en la mayoría de las ocasiones deben ser almacenadas para su posterior comercialización pero con temperatura y humedad relativa controladas. Otra infraestructura que puede convivir en las áreas agrícolas son industrias procesadoras de productos agrícolas


Es preciso evaluar la capacidad actual de recepción, tratamiento y almacenamiento de cosechas, y de ser necesario recuperarlos a su máxima capacidad, y decidir si se requieren nuevos desarrollos de este tipo de infraestructura.