viernes, 29 de abril de 2022

La Isla de Margarita, Perla del Caribe

 


El norte de Venezuela está bañado por el Mar Caribe, proporcionándole más de 2.000 kilómetros de costa continental, donde hay cientos de playas y de parajes de espectacular belleza. Además, este país tiene decenas de islas caribeñas, algunas de las cuales tienen particulares encantos y algunos desarrollos para el disfrute de visitantes. Entre esas islas, la más grande y universalmente conocida es la Isla de Margarita.

 

Margarita, junto con las Islas Coche y Cubagua, conforma el Estado Nueva Esparta. Está ubicada a unos 40 kilómetros de distancia de la costa nororiental venezolana, y para llegar hasta ella se puede utilizar ferry o la vía aérea, y los más osados se transportan en los populares peñeros.

 

Esta isla ha sido por años el principal destino turístico de Venezuela, y considerada por muchos, como la mejor isla del Caribe. La identifican como la “perla del Caribe”, lo cual se debe a que después del descubrimiento de América fue una inmensa fuente de perlas que se llevaron en grandes cantidades para el continente europeo. De esa riqueza en perlas le viene el nombre a esta isla, ya que margarita es una palabra de origen griego que significa “perla”.

 

Como sitio turístico, la Isla de Margarita ofrece excelentes playas donde además de tomar baños de mar y reposar sobre sus blancas arenas, permiten la posibilidad de practicar windsurf, cabalgatas y buceos. En la misma isla se ubica el Parque Nacional Laguna de La Restinga, rodeada de densos manglares y con canales que provoca recorrerlos en botes acondicionados para ello.

 

Desde 1971 se decretó la Isla de Margarita como puerto libre, por lo que se convirtió en una buena oportunidad para los visitantes adquirir mercancías de todo tipo a precios muy favorables. Especialmente en la ciudad de Porlamar, la más populosa de la isla, calles y avenidas se llenaron de comercios. Por toda la isla se instalaron magníficos hoteles de cadenas internacionales, finos restaurantes, así como también sitios populares donde sirven comidas tradicionales de la región, especialmente en base a pescados y otros productos del mar muy frescos y de excelente sabor.

 

Este paraíso turístico, con tantas bellezas naturales y adecuada infraestructura para el disfrute de turistas de todo el mundo, en la actualidad se encuentra prácticamente desolado. Se considera que en el 2018, la isla fue visitada solo por el 10% del número de turistas que llegaron seis años atrás, ya que en el 2012 se recibió la visita de más de tres millones de turistas y en el 2018 solo llegaron algo más de 300.000 visitantes.

 

La mayor parte de los comercios que se instalaron en la isla para ofrecer toda clase de artículos y otras facilidades tanto a visitantes como lugareños, han cerrado sus puertas, o como se dice coloquialmente, han bajado la Santa María. En general, estos lugares de gran actividad comercial que en el pasado  concentraban un sinnúmero de personas, hoy parece un pueblo fantasma. Hoteles cerrados, playas semidesiertas, servicios básicos insuficientes y otras limitaciones, representan la cotidianidad actual de la Isla de Margarita.

 

El acceso a la Isla de Margarita se ha complicado porque la empresa naviera que transporta vehículos y pasajeros desde tierra firme, no cuenta con suficientes y adecuados barcos en operación. Además, muchas aerolíneas han cancelado sus vuelos a la isla, o los han reducido a un mínimo por escasez de pasajeros. La gran mayoría de posibles turistas desisten de viajar a la Isla de Margarita, debido a los graves problemas de inseguridad personal, que no solo existen en las grandes ciudades del país, sino que ha invadido el campo y ha llegado hasta la isla para ahuyentar a los turistas.

 

Hoy, Margarita es la cuna del Islam en Venezuela y quizás el punto de partida de una expansión continental de esta religión.

 

En la Venezuela por venir, es fundamental recuperar todos los aspectos que puedan afectar tanto la vida del margariteño, amante y orgulloso de su terruño, como al turista, importante visitante que además de disfrutar de las bellezas de este territorio y de la bonhomía de los habitantes de la isla, contribuye enormemente en mejorar la economía del lugar. La Isla de Margarita tiene que volver a ser el principal sitio turístico de Venezuela, preferido por los viajeros de todo el mundo y orgullo de los margariteños y del país en general.

lunes, 7 de marzo de 2022

Fertilizantes fosfatados (I)

 Es muy frecuente que el contenido de P en suelos vírgenes sea relativamente bajo, lo cual obedece a la pobreza de los materiales originarios de dichos suelos en este elemento. Eso deriva de la pobreza en fósforo de las rocas de la corteza terrestre, cuyo contenido se estima en promedio entre 0,2 y 0,3% de P2O5. Esta situación obliga, a que en la mayoría de los suelos que se vayan a dedicar a la producción agrícola y se esperen rendimientos altos de los cultivos, se tenga que aplicar fertilizantes fosfatados para asegurar una buena suplencia de fósforo para las plantas.

 

En contraste con los suelos vírgenes, en los suelos cultivados y fertilizados, el contenido de P aprovechable para las plantas se va incrementando progresivamente, especialmente en los horizontes superficiales del perfil, debido a tres factores fundamentales: primero, a que ocurren pocas pérdidas por lavado o percolación profunda; segundo,  las cantidades que remueven los cultivos son relativamente bajas y por último, este elemento tiene poca movilidad en los suelos. En este caso, se manifiesta el fenómeno de fijación de P, que no es más que la disminución de la solubilidad del P en los compuestos fosfatados del suelo o de los fertilizantes aplicados, y por lo tanto, a medida que aplicamos más y más fertilizantes fosfatados solubles, poco a poco se va disminuyendo la capacidad de fijación de P por los suelos y se van elevando los niveles de P disponible para las plantas. De esta manera, cada vez que iniciamos un nuevo ciclo de siembra en un mismo suelo, se necesita aplicar cantidades menores de fertilizantes fosfatados. Afortunadamente, hoy en día hay una industria de fertilizantes que es capaz de atender gran parte de las necesidades mundiales de fosfatos para la agricultura.

 

El desarrollo de la industria de fertilizantes fosfatados comenzó por el año 1840, cuando Liebig demostró que el valor fertilizante de los huesos molidos se incrementaba cuando eran tratados con ácido sulfúrico. Rápidamente, en 1842, John Lawes en Inglaterra comenzó la producción comercial de superfosfato tratando roca fosfórica con ácido sulfúrico, patentando el proceso que dio origen a la industria mundial de abonos fosfatados.

 

La solubilidad del fósforo en los diferentes fertilizantes es variable, aceptándose para control de calidad, métodos químicos que determinan P soluble en agua, P aprovechable y P total. El P soluble en agua más el P soluble en citrato de amonio normal y neutro, constituye el P aprovechable de los fertilizantes, el cual se expresa por convenio internacional como porcentaje de P2O5 (% de P2O5). Es decir, cada vez que se identifica el contenido de fósforo de un fertilizante se expresa como P2O5 y para transformarlo en fósforo puro o % de P, el valor de P2O5 se debe dividir entre el factor 2,29. Este factor se deriva de la relación de los pesos de las moléculas P2O5/P2, o sea:

 

Peso de la molécula P2O5 = 62 + (16 x 5) = 142

Peso atómico del P = 31. Luego P2 = 31 x 2 = 62

                      142/62 = 2,29

 

Por lo tanto, si un fertilizante tiene expresado su contenido de fósforo en 25%, el contenido real de P será 25/2,29 = 10,92 % de P.

 

jueves, 3 de marzo de 2022

El níquel (Ni), ese nuevo nutriente esencial para las plantas

 

Siempre que se habla de fertilidad de suelos, fertilización de cultivos o nutrición vegetal, aparecen como protagonistas los nutrientes esenciales para las plantas. Estos elementos son esenciales porque cumplen con algunos criterios establecidos para tal fin, y de acuerdo a las cantidades que son requeridos por las plantas se han agrupado en macronutrientes y micronutrientes. Los macronutrientes los requieren las plantas en cantidades relativamente altas (decenas y centenas de kg/ha), mientras que los micronutrientes los requieren en cantidades relativamente bajas (decenas y centenas de gramos/ha).

 

Los macronutrientes son C-O-H, que son suplidos por el aire y el agua. N-P-K-Ca-Mg-S suplidos por la descomposición de los minerales del suelo, con excepción del nitrógeno que llega al suelo proveniente del aire. Los micronutrientes, también provenientes de la descomposición de los minerales del suelo, son Fe-Mn-Zn-Cu-B-Cl-Mo y ahora níquel (Ni).

 

Por lo relativamente novedoso del níquel como nutriente esencial, se debe ilustrar un poco su importancia en la nutrición vegetal. Diversas experiencias desde los años setenta del siglo pasado (Brown et al, 1987; Dixon et al, 1975; Wood et al, 2006), han permitido demostrar que el níquel cumple con el criterio de esencialidad propuesto por Arnon y Stout (1939) y con el criterio directo de esencialidad, al formar parte de la ureasa que es una metaloenzima ubicua indispensable para que ocurra la hidrólisis de la urea. Además, está involucrado en la fijación simbiótica de nitrógeno, al incrementar la actividad de la hidrogenasa en los bacteroides aislados de los nódulos que se forman en las raíces de especies leguminosas.

 

Los requerimientos de Ni por las plantas son bajos, similares a los de Mo. Puede estar  presente en la solución del suelo, como catión intercambiable, presente en las estructuras de algunos minerales o asociado a la materia orgánica. Una deficiencia de Ni en las plantas puede deberse a que el suelo es naturalmente pobre en este nutriente, o porque ha sido empobrecido al ser cultivado permanentemente, o puede ser una insuficiencia inducida por algunas interacciones como excesos de Ca, Mg, Cu o Zn capaces de inhibir la absorción de Ni, pH superior a 6,5 que promueva la formación de formas insolubles de Ni, o elevadas dosis de fertilizantes fosfatados o altos niveles de P en el suelo que reducen la disponibilidad de este elemento. Por otro lado, se han reportado problemas de toxicidad por excesos de Ni aprovechable en suelos ácidos.

 

La corrección de deficiencias de níquel se puede realizar con aplicaciones al suelo de NiSO4.6H2O, o con aspersiones de este producto en soluciones con concentración de 10 a 100 mg de Ni L-1, las cuales son más recomendables que la fertilización edáfica.

 

La Asociación Americana de Oficiales de Control de Fertilizantes y el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos de América, en el año 2003, han colocado al níquel en la lista de nutrientes esenciales para las plantas luego de haber comprobado el cumplimiento de los criterios de esencialidad.

 

Novedades en la Fertilización Nitrogenada Biológica (FNB)

 

Comencemos por definir la Fertilización Nitrogenada Biológica (FNB): En forma resumida, FNB es la promoción y mejoramiento de procesos naturales que resultan en suministro de nitrógeno para las plantas.

 

Una de las bondades de las plantas de la familia leguminosas o fabáceas (Fabaceae), es que son capaces de suministrarse sus propias necesidades de nitrógeno, que son bastante elevadas, mediante un proceso que se denomina diazotrofía, en este caso, a través de una simbiosis que establecen estas plantas en sus raíces con unas bacterias del grupo de los rizobios (géneros Rhizobium y Bradyrhizobium). Estos microorganismos son capaces de fijar nitrógeno del aire, el cual puede ser aprovechado por las plantas, y los rizobios se aprovechan de productos elaborados por la planta en una perfecta y específica simbiosis.

 

También existe la diazotrofía en otras especies vegetales, entre las cuales destacan las pertenecientes a la familia gramíneas o poáceas (Poaceae), las cuales pueden asociarse a nivel de sus raíces con microorganismos de vida libre capaces de fijar nitrógeno atmosférico, el cual puede ser utilizado por estas plantas en su nutrición. Hasta ahora, las cantidades de N atmosférico que pueden fijar las bacterias en simbiosis son mucho mayores que las que pueden fijar los organismos de vida libre. Los simbiontes, en general, tienen la capacidad fijadora de N atmosférico para cubrir los requerimientos de las plantas asociadas a ellos, mientras que los organismos de vida libre no tienen esa capacidad, pero sin embargo, permiten que se pueda disminuir las dosis de fertilizantes nitrogenados en estos cultivos.

 

Con los desarrollos tecnológicos actuales, el nitrógeno puede ser manejado aprovechando estos procesos naturales para contribuir en la nutrición de las plantas. Esto lo he definido como “Fertilización Biológica”, de la siguiente manera: Utilización y mejoramiento de procesos o fenómenos naturales donde intervienen seres vivos, que sirven para mejorar la disponibilidad y aprovechamiento de los nutrientes esenciales por parte de las plantas. Se puede hablar, entonces, de Fertilización Nitrogenada Biológica (FNB), cuando esos procesos o fenómenos naturales se utilizan para mejorar la disponibilidad y aprovechamiento del nitrógeno por parte de las plantas.

 

Hasta el momento, el principal mecanismo de fijación biológica de N atmosférico al suelo es el que ocurre de la simbiosis entre plantas leguminosas y bacterias de los géneros Rhizobium y Bradirhizobium, el cual ha sido ampliamente estudiado y cada día se logran avances en este sentido. También  la fijación biológica de N2 por organismos de vida libre como Azospirillum y Azotobacter, asociados a otras especies vegetales aunque no en simbiosis, por el gran impacto económico y ambiental que puede ofrecer son objeto de permanente estudio, con hallazgos tan importantes como el caso de la bacteria Klebsiella variicola.

 

El cultivo de maíz es uno de los grandes consumidores de fertilizantes nitrogenados en el mundo entero, la Klebsiella variicola es capaz de colonizar selectivamente la superficie de las raíces del maíz donde realiza una elevada fijación biológica de N atmosférico, lo cual se traduce en disminución importante de las dosis de fertilizante nitrogenado a aplicar. Esta bacteria ha sido modificada genéticamente para potenciar su capacidad de romper los fuertes enlaces del nitrógeno molecular presente en la atmósfera, con lo cual este abundante elemento del aire puede ser utilizado por las plantas.

 

El nitrógeno molecular en forma gaseosa (N2) abunda en el aire, pero debido a la gran estabilidad de esta molécula las plantas no pueden utilizarlo hasta que se haya atomizado. Con la acción de la enzima nitrogenasa, estos microbios del suelo (la bacteria Klebsiella variicola) dividen los enlaces triples que mantienen estables a las moléculas de N2, permitiendo que el nitrógeno pueda ser utilizado por las plantas.

 

Todos estos procesos continúan bajo constante estudio y evaluación para tratar de mejorarlos, hacerlos más eficientes, y buscar vías para poder utilizarlos en lo que hemos denominado Fertilización Nitrogenada Biológica (FNB). En algunos países se expenden comercialmente productos a base de microorganismos de vida libre para asociarlos a cultivos de especies gramíneas, como el caso del maíz, para que funcionen como proveedores de nitrógeno. Esperemos que pronto la Klebsiella variicola aparezca a nivel comercial como otro insumo para la agricultura.

 

viernes, 14 de enero de 2022

El fósforo en la solución del suelo

 

Las plantas, por medio de sus raíces, son capaces de absorber P y todos los demás nutrientes desde la solución del suelo. En el caso del fósforo, en la solución del suelo se encuentran los iones H2PO4- y HPO4= que son las formas que las plantas están en capacidad de absorber y aprovechar. La proporción relativa de cada uno de estos iones depende del pH de la solución del suelo, en condiciones de acidez predomina el ión H2PO4- y en soluciones de tendencia alcalina predomina el ión HPO4=, asumiendo en dicha solución la ausencia de iones como Al, Fe, Ca, Mg, ya que con ellos presentes se precipitarían los fosfatos. En general, considerando la solución del suelo con todas sus interacciones iónicas, el máximo aprovechamiento de estos iones fosfato para las plantas ocurre a pH entre 5,5 y 7,0.

 

En el suelo, con los iones fosfato al igual que con todos los iones, existe un equilibrio entre los fosfatos asociados a la fase sólida y los fosfatos en solución. Su absorción por las plantas ocurre desde la solución del suelo una vez que esos iones han alcanzado la zona alrededor de las raíces. Este equilibrio se representa esquemáticamente de la siguiente forma:

 

P en la

planta

 

P en la

rizósfera

 

P en

solución

 

P en la

fase

sólida

 
              Desorción              Difusión                Absorción

 

 

 

 


El P en la fase sólida que es capaz de pasar por desorción a la solución del suelo es el <P lábil>, el cual representa un estimado de la cantidad (Q), y el fósforo en solución que es en general muy bajo representa la intensidad (I). Al igual que todos los nutrientes, el P en solución debe moverse hasta la zona radical de las plantas (rizósfera) para poder ser absorbido, y en el caso de este nutriente el mecanismo que prevalece en su movimiento en la solución es el fenómeno de difusión. Los aportes que hace el flujo de masas en el movimiento del P en el suelo son muy limitados ya que la concentración de P en solución tiende a ser muy baja, por ello, debe establecerse un gradiente de concentración entre la solución del suelo y el sistema radical de las plantas, para que ocurra movimiento de P a una tasa capaz de suministrar las cantidades de nutriente adecuadas para satisfacer las demandas de las plantas.

 

Existe una relación general directa entre Q e I, al aumentar Q tiende a aumentar I pero esta relación directa no es igual para todos los suelos y depende de su capacidad amortiguadora. Por ejemplo, a medida que aumenta el contenido de arcilla de un suelo tiende a aumentar su capacidad amortiguadora, de tal manera que un mismo incremento de Q origina menores valores de I en un suelo arcilloso que en uno arenoso. Además, la textura del suelo o su contenido de arcilla influye sobre la tasa de difusión, muy importante para que el P llegue a las raíces de las plantas.

 

 

viernes, 17 de diciembre de 2021

Fósforo inorgánico de los suelos

 

El fósforo total de los suelos está constituido por dos grandes grupos, el P orgánico y el P inorgánico. Las plantas absorben este nutriente fundamentalmente en las formas inorgánicas HPO4= y H2PO4- , cuya fuente original en el suelo es la apatita, que es un fosfato de calcio. A partir de este mineral, por mineralización se van desarrollando otras formas de P inorgánico, cuya evolución es de la siguiente manera:

 

Ca-P            Al-P             Fe-P            P ocluído

 

Lógicamente, en ambientes menos evolucionados predominan en general las formas de P ligado al calcio (Ca-P) tal como ocurre en el material originario (apatitas). A medida que progresa el desarrollo del suelo, van incrementándose los fosfatos ligados al aluminio (Al-P) y al hierro (Fe-P), hasta que finalmente, en suelos muy meteorizados, pueden ocurrir cantidades considerables de fosfatos ocluidos.

 

Entonces, las formas inorgánicas de P están muy afectadas por la naturaleza del material parental y por el grado de evolución del perfil. En suelos ácidos altamente meteorizados, predominan las formas asociadas a hierro y aluminio, mientras que en ambientes más jóvenes, con suelos ligeramente ácidos o calcáreos, predominan las formas de P ligado al calcio. En los suelos pueden encontrarse diversos fosfatos ligados al aluminio y al hierro, pero sus formas ideales son la variscita y la estrengita respectivamente:

 

          AlPO4.2HOH Variscita

          FePO4.2HOH Estrengita

 

Los fosfatos ligados al calcio más frecuentes son:

 

          Ca(H2PO4)2                      Fosfato monocálcico

          CaHPO4                             Fosfato dicálcico

          Ca3(PO4)2                        Fosfato tricálcico

          Ca10(PO4)6(OH)2              Hidroxiapatita

          Ca10(PO4)6F2                   Fluorapatita

 

La solubilidad de los fosfatos de calcio va disminuyendo desde el fosfato monocálcico hasta la fluorapatita.

 

En el país se han realizado evaluaciones de las formas de P inorgánico de algunos suelos a través de su fraccionamiento, aplicando una metodología que se basa en criterios de solubilidad, sometiendo una muestra de suelo a extracciones sucesivas con diversas soluciones específicas para remover cada una de las especies de P inorgánico del suelo. Se ha encontrado que la distribución de las diferentes fracciones es   muy variable según el grado de meteorización de los suelos. Por ejemplo, en la Serie Valencia, suelos de origen lacustrino y de poco desarrollo, un altísimo porcentaje del P inorgánico se encuentra ligado al calcio. En este suelo, además del bajo grado de desarrollo del perfil, influye en el predominio de la fracción ligada al calcio el tipo de material parental rico en caracolillo o restos de conchas de caracoles con altos contenidos de Ca. En el otro extremo tenemos la Serie Guataparo, con suelos ácidos bastante evolucionados, donde predominan los fosfatos ocluidos. En la Serie Maracay con perfiles de desarrollo intermedio, ocurre una distribución más o menos uniforme de las diferentes fracciones fosfatadas inorgánicas.