miércoles, 26 de julio de 2023

La labranza reducida en Venezuela

 


Labranza reducida puede ser considerada, desde cero labranza, hasta la mínima labranza que pueda requerir un determinado sistema suelo-planta-clima. Su desarrollo importante se puede ubicar en los años sesenta, y tomó mucho auge con el desarrollo de sembradoras especiales y de herbicidas que, como el glifosato, logran un prolongado combate de malezas para permitir que el cultivo de turno pueda desarrollarse bien en sus primeras etapas, hasta llegar a ser competitivo con las nuevas malezas emergentes. Esto es fundamental para la siembra sobre el manto de vegetación que permanece recubriendo los terrenos, cuando se aplica la labranza reducida.

 

En Venezuela, quizás el primer intento de aplicar la labranza reducida con un equipo de siembra, se realizó a mediados de los años sesenta promovido por el Servicio Shell para el Agricultor, siempre pionero, con una pequeña sembradora de dos hileras, con la cual se hicieron siembras demostrativas y comerciales del cultivo de caraotas negras en algún sector del estado Yaracuy.

 

Esa pequeña sembradora fue el punto de partida de la labranza reducida en Venezuela. Se comenzó una importación muy limitada de estos equipos para la siembra, y al disponer de sembradoras, herbicidas y algunas experiencias positivas, se podía esperar que se hiciera popular esta práctica.

 

Sin embargo, al principio no fue fácil que los agricultores adoptaran la labranza reducida, la tradición les impedía aceptar nuevos retos, les preocupaba la incertidumbre de los cambios en la rutina que repetían ciclo tras ciclo de siembra. Se llevó tiempo convencerlos de las bondades de esta práctica, pero ocurrieron eventos que ayudaron a que la labranza reducida se comenzara a expandir en el país. Algunos de ellos considero que han sido los siguientes:

 

1.-El visible deterioro de los suelos por la erosión y por la compactación de sus partículas.

2.-El encarecimiento de las labores de labranza, que llegaron a ser mucho más costosas que la adquisición de nuevas sembradoras y la aplicación de herbicidas pre siembra.

3.-El menor tiempo requerido en la adecuación de los terrenos para la siembra.

4.-La llegada, al mercado nacional, de abundantes equipos agrícolas para labranza reducida, especialmente de sembradoras importadas de Brasil y Argentina, de buena calidad. 

5.-La preocupación y dedicación de algunos técnicos por difundir la tecnología de labranza reducida y sus beneficios.

6.-El efecto multiplicador realizado por los agricultores vanguardistas que han divulgado las ventajas de esta práctica agrícola, del mejoramiento de los rendimientos, de la disminución de los costos de producción, y la protección y recuperación de los suelos.

 

Entonces, la introducción de la labranza reducida en la agricultura nacional no ha sido una tarea fácil, aún en condiciones tan delicadas como la erosión hídrica que ocurría en algunas regiones. Recuerdo que a principios de la década del setenta, cuando comenzó un vertiginoso incremento de la siembra del sorgo granífero en las sabanas onduladas que van desde El Sombrero hasta El Socorro, y más allá de los confines del estado Guárico, la erosión era tan evidente que se hacía necesario tomar medidas urgentes para detener aquella avalancha. Una opción fue intentar aplicar la labranza reducida. Lo mismo ocurrió en otras regiones agrícolas, como en los importantes Llanos Occidentales del país, donde especialmente los costos crecientes de la labranza convencional y la compactación de los suelos, requieren entre otras cosas, la siembra con labranza reducida.

 

Ante ese panorama, y aún con la escasez o inexistencia de equipos para la siembra en labranza reducida, en Protinal, C.A. desarrollamos un equipo, que aunque fue efectivo para la siembra, era sumamente pesado y lento para la labor. Afortunadamente, comenzaron a importarse equipos para la siembra y aspersión, que dieron un fuerte impulso a la labranza reducida, a tal punto que en la actualidad un altísimo porcentaje de productores de maíz aplican esta práctica, que les ha resultado muy positiva para mejorar los rendimientos y para proteger los suelos.

 

La labranza reducida es una de las principales recomendaciones de los partidarios de la agricultura regenerativa, y realmente, bien manejada favorece la restauración de los suelos. Lo importante es que esta práctica se inició en el país hace más de seis décadas, y hoy es una gran herramienta para la producción agrícola del país. Además, es un excelente ejemplo de armonizar la agricultura ecológica, orgánica o conservacionista, como la siembra sobre mantos vegetales que protegen los suelos; con prácticas de la agricultura tradicional como es el combate químico de malezas, y eventualmente, con el uso de Organismos Genéticamente Modificados (OGM).

 

Una vez más, específicamente para los programas de fertilización de los cultivos, sugiero que se deben considerar todas las opciones posibles para un determinado sistema suelo-planta-clima, las cuales son:

 

-Aplicación de fertilizantes químicos y de fertilizantes orgánicos o bio fertilizantes.

-Fertirrigación con fertilizantes hidrosolubles.

-Fertilización foliar.

-Fertilización biológica aplicando la diazotrofía y el enriquecimiento de los suelos con micorrizas y con los diversos microorganismos promotores del crecimiento vegetal.

 

Definitivamente, en la actualidad, para lograr producir suficientes alimentos para la humanidad y afectar lo menos posible al ambiente, es necesario y sensato armonizar y aplicar racionalmente todas las prácticas agrícolas disponibles. Hemos presentado en este artículo el ejemplo de la labranza reducida, en armonía con el inevitable combate químico de malezas.

 

Pedro Raúl Solórzano Peraza

Julio 2023

 

jueves, 9 de febrero de 2023

El final del nudo gordiano venezolano

 


Venezuela necesita un nuevo gobernante, porque lo contempla la constitución una vez que finaliza un período presidencial, lo cual ocurrirá con el actual período, en el año 2024. Como consecuencia del desacuerdo existente en la oposición venezolana, para tomar tan importante decisión los líderes opositores, al igual que los habitantes de la región de Frigia por allá por los años 300 a.C., consultaron el oráculo. La respuesta del oráculo, el cual no era más que el pueblo desesperado por tantas carencias, fue que para tal responsabilidad se debe seleccionar una persona por medio de elecciones primarias, y que se respeten los resultados sin que ocurran fisuras en el bloque opositor que puedan debilitar la fuerza arrolladora de esa gran mayoría de venezolanos que anhelamos un nuevo rumbo en el futuro, para mejorar, entre otras, las condiciones sociales y económicas de los ciudadanos. Al poco tiempo, después de las primarias, apareció una persona que cumplía con la descripción del oráculo, había sido seleccionado por abrumadora mayoría y trasmitía la seguridad de tener la capacidad de emprender tan ardua tarea, con la colaboración de los venezolanos más destacados en las diferentes áreas del quehacer nacional. Esto era suficiente credencial para optar a tan alto cargo. La población, la enfebrecida con el carisma del candidato seleccionado, obedeció al oráculo y eligió a aquel ciudadano como su nuevo presidente.

 

En los meses siguientes a la toma de posesión, el mandatario ya había liberado a Venezuela del colonialismo que imponían Cuba, Rusia, China, Irán y otros países, explotadores de nuestro territorio y sus riquezas. Ya había tomado y encaminado las medidas para mejorar los servicios públicos que como la electricidad y el suministro de agua potable eran irregulares y escasos. Para mejorar la educación desde los primeros niveles hasta la universidad con la revisión de los programas, especialmente en primaria e inicio de secundaria, y con la dotación de una infraestructura adecuada y justas mejoras sociales y económicas para los docentes. Para mejorar la salud con el rescate de hospitales y otros centros de atención primaria, recuperando su infraestructura y dotándolos con suficientes equipos y productos médicos que aseguren una atención adecuada a los pacientes, y con la justa mejora de las condiciones sociales y económicas de médicos, enfermeros y de todo el personal que labora en estos centros de salud. Para mejorar la agricultura recuperando la infraestructura de apoyo a esta actividad que sea responsabilidad de los entes oficiales, retomando programas de financiamiento suficiente y oportuno, y tomar las medidas para que el productor cuente con su seguridad personal y jurídica, al combatirse eficientemente los delitos que se cometen contra las personas y sus bienes. Para hacer respetar el ordenamiento territorial y la conservación de nuestros recursos naturales, tan afectados últimamente con las explotaciones mineras especialmente en la región de Guayana que promueve la destrucción de la mayor riqueza acuífera del país, que además es fundamental para  la generación de energía eléctrica limpia. Para recuperar el prestigio y la honorabilidad de la Fuerza Armada Nacional y de todos los organismos que tienen responsabilidad en la defensa y protección del territorio y de sus ciudadanos. Para mejorar la economía, la industria, el comercio, en fin, para mejorar todo lo que afecte las condiciones de vida de los venezolanos y nos lleve a un ambiente de paz y bienestar.

 

En fin, este nuevo mandatario tiene que luchar contra todos esos obstáculos que frenan el desarrollo y engrandecimiento del país, que han ido apareciendo y estableciéndose progresivamente, los cuales son difíciles pero no imposibles de salvar. Esos obstáculos son un Nudo Gordiano que nos han colocado en el camino y representa un freno para la felicidad de nuestro pueblo.

 

Es impostergable eliminar ese complicado nudo, quien acabe con él abrirá las puertas para la reconstrucción de Venezuela. Allá en Gordios, Frigia, el Nudo Gordiano fue un reto para Alejandro Magno, dispuesto a conquistar el mundo pero según las leyendas, eso lo lograría quien desatara aquel nudo imposible de eliminar. Por supuesto, Alejandro aceptó el reto y luego de analizar el nudo, sacó su espada y con ella cortó las amarras diciendo: “Tanto monta cortarlo que desatarlo” significando que era lo mismo cortarlo que desatarlo. Nosotros no tenemos un nuevo Alejandro Magno, pero sí tenemos un pueblo cansado de tanta miseria que debe ser reunido, y como un solo hombre, enfrentar el reto de nuestro nudo, nuestro obstáculo, y eliminarlo para que se abran las puertas al desarrollo del país y a la felicidad de nuestra gente. Alejandro somos todos juntos, todo el pueblo de Venezuela agrupado y conducido por nuevos gobernantes, quienes sin egoísmo y sin apetencias personales trabajaremos unidos hasta lograr y consolidar un amplio camino hacia el desarrollo integral del país.

 

 

Pedro Raúl Solórzano Peraza.

Enero de 2023.

 

EL POTASIO Y LA PLANTA

 

 

El potasio es un nutriente esencial para las plantas, donde, a pesar de no formar parte de sus estructuras, interviene en múltiples funciones. Algunos ejemplos de la importancia del potasio en los cultivos son los siguientes:

 

-Rendimiento de los cultivos y sus componentes: una buena suplencia de K tiende a resultar en mayores rendimientos de las plantas al afectar algunos componentes del rendimiento. Por ejemplo, en cereales como sorgo y arroz mejora el número de panículas llenas por unidad de área y el número y peso de los granos por panícula. En cultivos que producen hijos, aumenta el número de hijos y el número de granos por hijo. En yuca y papa, aumenta el tamaño de las raíces y tubérculos respectivamente.

 

-Fotosíntesis y regulación estomática: el CO2 para la fotosíntesis penetra en la planta a través de los estomas, el potasio tiende a regular la apertura estomática al acumularse en las células guardianes favoreciendo que los estomas se abran para una mayor entrada de gases a la planta. Además, este elemento activa algunas enzimas y está envuelto en la producción de ATP, fundamentales en la fotosíntesis.

 

-Transporte de azúcares: los azúcares producidos por la fotosíntesis son transportados vía floema a los diferentes órganos de las plantas, para su uso y almacenamiento. Los sistemas de transporte utilizan energía como ATP, cuya producción depende, como ya se señaló, de una buena suplencia de potasio.

 

-Transporte de agua y nutrientes por el xilema: una buena nutrición potásica favorece el transporte de agua y nutrientes desde los puntos de absorción hacia el resto de los órganos del vegetal donde sean requeridos.

 

-Metabolismo del nitrógeno y de carbohidratos: el potasio es esencial para la acción de enzimas que catalizan ciertas reacciones en el metabolismo del nitrógeno y de los carbohidratos. En plantas deficientes en K generalmente se acumulan formas solubles de N en los tejidos.

 

La deficiencia de potasio reduce la fotosíntesis e incrementa la respiración de las plantas, lo cual trae como consecuencia una limitación en la acumulación total de carbohidratos. Además de la disminución de la tasa de fotosíntesis, la acumulación total de carbohidratos también disminuye al reducirse el área foliar efectiva de la planta, ya que las hojas inferiores o más viejas deficientes en K mueren prematuramente y dejan de ser activas en fotosíntesis, consecuentemente habrá menor cantidad de carbohidratos para la producción de frutos.

 

Un gran número de los efectos de la deficiencia de potasio sobre el comportamiento de las plantas parte de una deficiencia de carbohidratos. En caña de azúcar es importante una buena suplencia de K para lograr altos rendimientos en caña e incrementar el porcentaje de azúcares. En cereales la deficiencia de K causa debilitamiento de la base de los tallos favoreciendo el volcamiento de las plantas, y en cultivos productores de fibra, ésta es escasa y de mala calidad; estos dos aspectos están asociados a plantas con baja producción de carbohidratos.

 

Existen varios aspectos sobre calidad de los productos cosechados que se relacionan con el metabolismo del N y de carbohidratos como son calidad de la papa y el repollo, contenido de aceite de oleaginosas, acidez de tomates, acidez y cantidad de jugo en cítricos, resistencia a enfermedades, etc.

 

El potasio es muy móvil dentro de la planta, redistribuyéndose a tejidos jóvenes en caso de limitaciones en su suplencia, por lo que los síntomas de deficiencia aparecen primero en los tejidos más viejos; por eso, los síntomas de deficiencia de potasio más característicos son clorosis y posterior muerte de los márgenes de las hojas inferiores de las plantas. 

 

 

Pedro Raúl Solórzano Peraza

Enero 2023

 

lunes, 9 de enero de 2023

EL POTASIO, un nutriente esencial para las plantas

 

El potasio es un macronutriente que las plantas absorben en grandes cantidades siendo superado solamente por el nitrógeno, aunque algunos cultivos acumulan mayores cantidades de potasio que de N. A diferencia del fósforo, este elemento es relativamente abundante y ampliamente distribuido en la corteza terrestre, señalándose que la litósfera contiene un estimado de 2,3% de K2O total en base a peso, y se estima en 1,4% el contenido promedio de K2O total en los suelos.

 

A pesar que el potasio es removido continuamente de los suelos por los cultivos, en muchos casos los suelos tienen la capacidad de suplir K por largo tiempo. Esto contrasta con el caso del fósforo, ya que muchos suelos son muy pobres en P y dependen de su aplicación en fertilizantes para obtener cosechas aceptables, e igualmente contrasta con el caso del nitrógeno ya que muchos sistemas suelo-cultivo producirán bajos rendimientos sin su aplicación.

 

Lógicamente, el contenido de potasio total de los suelos es muy variable y puede oscilar desde muy pocos kilogramos por hectárea en suelos de textura gruesa de origen cuarcítico, hasta 20.000 kg/ha o más en suelos de texturas finas formados de material parental con alto contenido de minerales potásicos. Pero, en general, la mayor parte del potasio total no es aprovechable por las plantas porque puede estar formando parte de las estructuras de los minerales, retenidos de forma tal que las raíces no son capaces de absorberlo. Por esta razón, es conveniente conocer el contenido de K aprovechable de cada suelo por medio de un análisis con fines de fertilidad reciente, para programar la fertilización de los cultivos de la manera más adecuada.

 

El potasio que se considera aprovechable para las plantas se encuentra adsorbido a la fracción coloidal del suelo o disuelto en la solución del suelo, estas son dos formas que se intercambian y la magnitud del potasio en solución, que es desde donde las plantas lo absorben, depende en gran medida del contenido de arcilla de los suelos en lo que se conoce como las relaciones Q/I (Cantidad/Intensidad).

 

El origen del potasio del suelo es la desintegración y descomposición de rocas que contienen minerales potásicos, considerándose entre éstos a los feldespatos potásicos (ortoclasa y microclina) y las micas (biotita y moscovita).

 

        Feldespato: KAlSi3O8

        Moscovita: KAl2(AlSi3O10)(OH)2 (mica blanca)

        Biotita: K(Mg,Fe)3AlSi3O10(OH,F)2 (mica negra)

 

Los niveles de potasio aprovechable en el suelo pueden variar en un amplio rango, y son consecuencia de la meteorización de los minerales potásicos del suelo y de los aportes que se hagan mediante la aplicación de fertilizantes, cuando sea necesario llevar esos niveles a rangos adecuados para suplir las necesidades de los cultivos. Cuando se superan esos rangos y hay excesos de potasio disponible o aprovechable para las plantas, éstas pueden absorber cantidades de K superiores a sus requerimientos sin que eso sea favorable para mayores rendimientos de los cultivos, por lo que se conoce como consumo de lujo.

 

A diferencia de N y P, el potasio no forma parte de la estructura de las plantas si no que interviene en la activación de sistemas enzimáticos que sirven como catalizadores para las reacciones químicas dentro del vegetal.

 

 

Pedro Raúl Solórzano Peraza

Enero 2023

domingo, 27 de noviembre de 2022

Éxodo, el caso de Venezuela

 

Éxodo es una palabra de origen griego, “exodos”, que significa salida y se asocia a la movilización de mucha gente o de pueblos enteros que salen de su ambiente tradicional hacia otros lugares. Cuando esos lugares de destino quedan fuera del país de origen de las personas que salen, el éxodo se convierte en emigración.

 

Los éxodos internos, que ocurren dentro de un mismo país, generalmente corresponden a lo que se denomina éxodo rural, el cual consiste en la movilización de gran cantidad de personas que se van de los campos a las ciudades buscando mejores condiciones de vida, mejores ofertas de empleo, más comodidades. Muchas veces la modernización de la agricultura conlleva a que se requiera menos mano de obra en las actividades del campo, y la gente decide probar suerte en las ciudades. Esa migración, ese éxodo rural, puede causar problemas en las ciudades, ya que generalmente ocurren de forma imprevista, creando caos en la infraestructura y los servicios de las ciudades.

 

Éxodo es el Segundo Libro de la Biblia en el Antiguo Testamento, el cual relata la época en que los hebreos eran esclavizados en el Egipto faraónico, y al ser liberados con la intervención de Moisés, inician el éxodo hacia la Tierra Prometida. Este éxodo permitió al pueblo israelita adquirir conciencia de su unidad étnica, filosófica y religiosa, a la vez que hizo de ellos un pueblo libre, con identidad nacional propia y provisto de ley.

 

Los éxodos de masas humanas hacia otros países diferentes a los suyos, las emigraciones, están ocurriendo en la actualidad con mucha frecuencia en todo el mundo, y sus causas principales son guerras, escasez de alimentos a causa de condiciones climáticas adversas, y gobiernos dictatoriales que limitan a tal grado las condiciones de vida de los ciudadanos, que los impulsan a emigrar.

 

Estos éxodos actuales son motivo de discusión mundial, por los problemas que pueden causar en la tranquilidad de los países receptores de esas muchedumbres. En muchos casos han motivado la revisión de los aspectos legales que tienen que ver con todos esos procesos migratorios.

 

En el actual año 2022, se estima que de Venezuela han emigrado en un éxodo masivo más de seis millones de personas, en una diáspora distribuida por todo el mundo, principalmente hacia otros países latinoamericanos, hacia los Estados Unidos de América y hacia la Madre Patria, España.

 

La diáspora venezolana del siglo XXI está representando un grave problema porque incluye una buena cantidad de profesionales, jóvenes, que están empobreciendo las posibilidades de desarrollo y de recuperación del país en su economía, salud y educación entre otros. Esos otros países, receptores de estas personas, son los que se enriquecen con las actividades de estos venezolanos, cuya formación profesional ha tenido un costo bastante elevado, especialmente cuando se incluyen estudios de posgrado en otros países.

 

Es necesario crear condiciones en el país para que esas personas regresen y puedan contribuir en el desarrollo de Venezuela, dispongan de suficientes recursos para realizar sus respectivas tareas que sean generadoras de riquezas materiales y sociales, y que se sientan justamente remunerados. Hay que favorecer que la diáspora venezolana regrese a sus querencias.

 

He vuelto a mi querencia original,

he vuelto a mi refugio natural:

 

he vuelto a ver el serpenteante río,

he vuelto a revolcarme en el pantano,

he vuelto a ver la flora de mi llano,

para quedarme he vuelto con renovado brío.

 

Que bello el rostro alegre de mi madre,

que bellos sus labios incansables:

 

labios que buscan llevar a mis mejillas

el calor de un afectuoso beso

como lleva el río en su reposo y embeleso

el fértil sedimento hasta su orilla.

 

Que placentero el silencio de la noche

iluminada por múltiples estrellas:

 

luceros que alumbran la noche campesina

como alumbra Dios con el sol cada mañana,

como escucha el ser muy dentro en sus entrañas

el canto incansable de la inquieta golondrina.

 

Que verdes los potreros infinitos

rodeados de alambradas y arboledas:

 

verde alterado por el brillo de las pieles

de las reses que pastan complacidas,

y por las garzas que sobre sus lomos erguidas

espulgan sus cuerpos cual amigos fieles.

 

Que atractivos los campos florecidos

con colores y aromas especiales:

 

es la blanquecina flor del estoraque agresivo,

es el amarillo intenso de la flor del cundeamor,

es del mastranto su inconfundible olor,

es de mi tierra su carácter posesivo.

 

Que excepcionales tus paisajes infinitos

adornados con recursos tan variados:

 

es el agua cristalina que fluye en manantiales,

es el color rojizo del sol vespertino,

es el concierto de las aves con sus trinos,

es el espectáculo de ver correr tus animales.

 

He vuelto a mi querencia original,

he vuelto a mi refugio natural.

 

 

Pedro Raúl Solórzano Peraza.

Noviembre 2022.

Complejidad de la fertilización de cultivos y la guerra contra los fertilizantes químicos

 

Cuando se elaboran programas de fertilización de cultivos se deben considerar todas las opciones posibles, eso permite que se obtenga un verdadero programa racional y eficiente. Estas opciones son:

 

1.-Fertilización edáfica convencional química y orgánica: consiste en incorporar al suelo fertilizantes químicos y orgánicos (biofertilizantes). Cuando se consideran cultivos que cubren miles de hectáreas, los fertilizantes orgánicos solo pueden ser rentables si se generan en las propias unidades de producción o en lugares cercanos donde el transporte no los encarezca a niveles antieconómicos.

 

2.-Fertirrigación: es la aplicación de los fertilizantes junto con el agua de riego, se riega con soluciones nutritivas. Es un método muy eficiente de aplicar los nutrientes si se dispone de sistemas de riego localizado y productos hidrosolubles.

 

3.-Fertilización foliar: se refiere a la aspersión de soluciones nutritivas sobre el follaje de las plantas. Se deben utilizar productos especialmente elaborados con este fin, los cuales generalmente contienen nutrientes y estimulantes del metabolismo vegetal. Se utilizan particularmente para la aplicación uniforme de micronutrientes y para correcciones urgentes de alguna insuficiencia nutritiva.

 

4.-Fertilización biológica: es la utilización y mejoramiento de procesos o fenómenos naturales donde intervienen seres vivos, que sirven para incrementar la disponibilidad y aprovechamiento de los nutrientes esenciales por parte de las plantas. Los casos de nitrógeno y fósforo son los más estudiados en cuanto a la fertilización biológica, en los cuales se dispone de información muy importante para su aplicación. Algunos de esos procesos consisten en utilizar la diazotrofía, las micorrizas, las bacterias promotoras del crecimiento (PGPR) y las bacterias solubilizadoras de fosfatos (BSP).

 

Fertilización nitrogenada biológica (FNB): se logra por medio de la diazotrofía, que es el proceso de fijación de nitrógeno atmosférico molecular (N2) al suelo por medio de la actividad de microorganismos simbiontes (leguminosas) o de vida libre. Estos microorganismos fijadores de nitrógeno se denominan diazótrofos, y como ejemplos tenemos Rhizobium y Bradyrhizobium que son simbiontes; y Azospirillum y Azotobacter que son de vida libre.

 

Fertilización fosfatada biológica (FFB): en este caso del fósforo (P), ha tenido una gran significación el suministro de micorrizas a algunas especies de plantas. Estos hongos infectan las raíces causando una extensión del sistema radical por medio de sus hifas, permitiendo a la planta explorar un mayor volumen de suelo, y por lo tanto, mayor capacidad para absorber nutrientes, especialmente aquellos que tienen poca movilidad en el suelo como es el caso del fósforo. En el aprovechamiento de los fosfatos, también son importantes los microorganismos capaces de incrementar la solubilidad del P del suelo (BSP), tal como Bacillus megaterium var. Fosfaticum y las bacterias promotoras del crecimiento (PGPR).

 

Para poder aprovechar estas opciones en forma integrada, es preciso tener un conocimiento básico del sistema suelo-planta-clima, mediante un análisis de suelo reciente, una buena información climatológica, y los requerimientos nutritivos de la planta. Considero que la integración de las opciones aplicables a cada sistema suelo-planta-clima es fundamental para lograr un programa de fertilización de cultivos eficiente y racional.

 

Recientemente, el 5 de noviembre de este año, asistí al Expocongreso Latinoamericano de Ganadería Tropical, en Maracaibo, en el marco de la Asamblea Anual de Fedenaga y Extraordinaria de Fegalago, durante el cual le dieron una buena participación al cultivo de la palma aceitera como opción para diversificar la producción pecuaria regional. Después de mi presentación, la cual fue referida a un programa general para la fertilización de este cultivo (general porque no se dispone de un análisis de suelo ni de otros datos del sistema suelo-planta-clima), surgió la siguiente pregunta. “¿Cuánto tiempo pasará para matar al suelo con la aplicación de esos fertilizantes químicos?”.

 

Si los fertilizantes se aplican a los cultivos de manera racional, no tienen por qué “matar” al suelo. Al contrario, los fertilizantes químicos son fuente de nutrientes que necesitan tanto los macroorganismos como los microorganismos del suelo, para su nutrición y para poder incrementar sus poblaciones. Recordemos que los fertilizantes en su mayoría son productos naturales, provenientes de yacimientos que son fuente de la materia prima para elaborarlos, por ejemplo, minas de apatitas como fuente de P y de silvita como fuente de K. Igualmente, los nutrientes que contienen los suelos provenientes del material parental, también se liberan por la descomposición y meteorización de rocas y minerales. Por otro lado, el nitrógeno es el principal componente del aire, desde allí lo fijan al suelo los diazótrofos, al igual que lo fija la industria para la síntesis de amoníaco que es el punto de partida en la elaboración de los fertilizantes nitrogenados. Entonces, estos productos naturales vuelven al suelo por medio de los fertilizantes, en un ciclo cerrado, para ser utilizados por las plantas.

 

Los fertilizantes químicos son difíciles de excluir en un programa de fertilización de cultivos racional y serio, ya que representan los productos más concentrados en nutrientes para suplir las necesidades de las plantas. Para cubrir los requerimientos nutritivos de un cultivo posiblemente se requieran varias toneladas de biofertilizantes por hectárea, mientras que con fertilizantes químicos solo se pueden requerir varios cientos de kilogramos de producto. Sin embargo, si el manejo del sistema suelo-planta-clima lo permitiera y existiera la posibilidad de incorporar biofertilizantes en el programa de fertilización, sería mucho mejor ya que se estarían mejorando las condiciones de fertilidad y la vida del suelo. Por esto, la cero o mínima labranza del suelo que permite un aporte de los restos de cosecha al suelo y los abonos verdes, integrados con una racional fertilización química, producen excelentes resultados en la producción de los cultivos y su sostenibilidad en el tiempo.

 

Como un ejemplo para comprender que la aplicación racional de fertilizantes químicos al suelo para la producción de alimentos, difícilmente puede “matar” a un suelo, veamos los siguientes datos: Cada vez que se aplica a un suelo una tonelada de fertilizante/ha/año (lo cual es una dosis alta y poco utilizada), que equivale a aplicar 100 gramos de fertilizante por cada metro cuadrado de terreno, en un suelo hasta 30 cm de profundidad y una densidad aparente de 1,5 ton m-3, cada metro cuadrado de terreno tiene una masa de 450 kg, por lo tanto, esa dosis equivale a distribuir 100 gramos de fertilizante por cada 450.000 gramos de suelo o 0,1 kg de fertilizante por cada 450 kg de suelo. Es una concentración tan baja de fertilizantes que difícilmente puede “matar” a un suelo; más bien, favorece la vida del suelo y la biodiversidad vegetal sobre el planeta.

 

Cada vez estoy más convencido que los fanatismos no son favorables para una correcta fertilización de los cultivos. Así como se intenta castigar a los fertilizantes químicos como destructores del medio ambiente, en general se trata de imponer conceptos fuera de toda razón. Por ejemplo, recuerdo que por los años setenta y ochenta del siglo pasado, el fanatismo de algunas personas intentó desprestigiar al aceite de palma considerándolo como un veneno para la salud pública; por supuesto, eso no tuvo mayor asidero científico. Ahora en el 2022, en este evento tecnológico, identificado como Expocongreso Latinoamericano de Ganadería Tropical, celebrado los días 4 y 5 de noviembre en Maracaibo, el fanatismo de un expositor intenta desprestigiar al aceite de soya indicando que “nos está matando”. Me pregunto, ¿Cómo explicar que los chinos han consumido aceite de soya durante varios siglos y la República Popular China es el país más poblado del mundo?

 

Pedro Raúl Solórzano Peraza

Noviembre de 2022

viernes, 28 de octubre de 2022

¿Sabía usted? El fósforo y el medio ambiente

 

¿Sabía usted?

El fósforo y el medio ambiente

 

Pedro Raúl Solórzano Peraza

Octubre de 2022

 

Los nutrientes en el suelo son elementos químicos derivados de la propia naturaleza, por descomposición de los minerales de la corteza terrestre, por mineralización de la materia orgánica o por fijación de la atmósfera como el caso del nitrógeno, y frecuentemente son considerados como sustancias contaminantes del ambiente por diversas razones. La principal causa que se les endosa como contaminantes, se refiere a que en determinados sitios o determinadas situaciones sus niveles de disponibilidad pueden ser muy elevados, esto tiende a modificar negativamente las condiciones favorables para el desarrollo de la vida en la superficie terrestre, por lo que se considera que desmejoran el medio ambiente. Esta abundancia de nutrientes  puede ser porque los suelos se derivan de materiales originarios muy ricos en determinados elementos; o porque esos elementos se han acumulado en lugares donde se depositan sedimentos, concentrando la cantidad de algunos de ellos; o porque a los suelos y a las fuentes  naturales de agua se les hacen aplicaciones excesivas de nutrientes, por medio de  una variada gama de sustancias emanadas de las actividades industrial, doméstica y agrícola, entre otras, dentro de las cuales se incluyen los fertilizantes.

 

Hay casos muy típicos de nutrientes que son señalados como contaminantes del medio ambiente, y uno de ellos es el de la eutrofización causada por los excesos de fósforo en depósitos de aguas superficiales como lagunas, lagos y represas. En realidad los excesos de cualquiera de los nutrientes pueden ser causa de eutrofización, pero una gran cantidad de reportes señalan al fósforo como el principal responsable de este fenómeno.

 

Una de las razones principales para que el P sea considerado responsable de la eutrofización en cuerpos de agua, es que este elemento es componente principal de un producto de consumo masivo como son los detergentes, los cuales por la forma en que son utilizados aportan grandes cantidades de fósforo al ambiente. Los detergentes tienen un altísimo consumo en todo el mundo y algunos de sus principales componentes son aditivos de diversa naturaleza que se pueden convertir en contaminantes del agua. El principal de estos aditivos es un compuesto llamado tripolifosfato de sodio, cuya fórmula es Na5P3O10. Este es un aditivo del tipo formador porque tiene varias funciones en el proceso de lavado: en primer lugar actúa como una base elevando el pH del agua de lavado, lo que es necesario para la acción del detergente; en segundo lugar, los iones fosfato reaccionan con los iones predominantes en aguas duras como Ca y Mg para que no interactúen con el detergente lo que limitaría su acción limpiadora; y en tercer lugar, se puede decir que ayuda a mantener las grasas y el polvo en suspensión para que puedan ser eliminados fácilmente durante el lavado. (Trabajo final de química. Jabones y detergentes.tripod.com)

 

La parte negativa del tripolifosfato de sodio ocurre cuando se desechan las aguas de lavado ricas en fosfatos. En muchos países estos efluentes no son tratados y llegan directamente a los cuerpos de agua, y en otros casos muchas plantas de tratamiento de estas aguas negras no han sido diseñadas para eliminar fosfatos, por lo que los detergentes se convierten en una fuente importante de contaminación del medio ambiente acuático. El enriquecimiento de las aguas en nutrientes que pareciera favorable, tiene efectos adversos ya que se promueve un crecimiento masivo, principalmente de algas, que van a representar una barrera para la entrada de luz hacia las profundidades de estos cuerpos de agua disminuyendo la actividad fotosintética generadora de oxígeno. Esto, unido a que la descomposición de esa abundante biomasa también consume oxígeno, causa que vaya desapareciendo la condición aeróbica de estos ecosistemas acuáticos y el ambiente se torne anóxico, lo cual afecta negativamente la vida en estos sitios, incluyendo especialmente la vida de los peces.

 

En conclusión, se puede aseverar que los fertilizantes no son el principal contaminante del ambiente por fosfatos, a pesar de ser en la mayoría de los casos los primeros señalados como tal. Existen muchos productos derivados de la industria con mayor poder que los fertilizantes para degradar los ecosistemas naturales. Los fertilizantes fosfatados son de variada naturaleza, de variado comportamiento en los suelos, pero si todos ellos son utilizados racionalmente, en dosis suficientes para asegurar un adecuado suministro de este nutriente a las plantas sin que ocurran excesos, si son debidamente incorporados hasta profundidades donde permanezcan al alcance de las raíces de las plantas y se eviten o  se disminuyan pérdidas por erosión; en fin, si se cumple con las indicaciones correctas de uso, estos fertilizantes en lugar de ser enemigos del medio ambiente van a ser una herramienta indispensable para el mejoramiento de la productividad de los cultivos.